La ofrenda rápida que Massa le llevará al FMI

Es uno de los capítulos en los que se puede avanzar para mejorar la posición fiscal este año. Permitiría ingresos estimados en $65.000 millones.

 

En unos 10 días Sergio Massa se presentará ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) con una ofrenda concreta: el revalúo inmobiliario en todo el país será una realidad, y le permitirá al Gobierno mejorar la posición fiscal ya este año. Se trata de uno de los objetivos fundamentales a los que el país se comprometió a cumplir en el acuerdo de Facilidades Extendidas firmado el 25 de marzo pasado en Washington, y de los pocos capítulos donde seriamente el país puede avanzar en mejorar la posición fiscal. Compite con la reducción de subsidios a las tarifas de servicios públicos, pero estima una recaudación para el año y el próximo aún mayor. El revalúo promete ingresos por $65.000 millones, mientras que la segmentación (tal como la planteó Martín Guzmán), unos 15.000 millones. Mientras Massa planifica modificar este último esquema, el revalúo puede acelerarse y convertirse en una realidad más concreta y rápida.

Los $65.000 millones se calculan a partir de la aplicación del incremento de los valores de base de la mayoría de las viviendas de todo el país, para los contribuyentes alcanzados por Bienes Personales. Luego, para el 2023 el incremento en los ingresos se duplicaría y alcanzaría unos $130.000 millones. Será por el efecto que la medida tendría en ese tributo, afectado también por el incremento que impactaría en el mínimo no imponible y el alza de los activos sobre los que cae el impuesto. Pero, además, la suba en el tributo que se paga en las provincias y municipios también debería aportar un porcentaje de los ingresos, de manera directa o indirecta, a través de la firma de un pacto fiscal.

Según los números que había elaborado Guzmán en su momento, el mecanismo de revalúo puede aplicarse sin problemas legales, al no relacionarse con un aumento de impuestos, sino con cambios en la manera de determinar el objeto tributable. El Gobierno mantendría, así, su máxima sobre que el acuerdo con el organismo que conduce Kristalina Georgieva, no incluye ningún alza de impuestos vigentes, o la creación de nuevos; sino que se trata de una corrección sobre el activo donde se calcula el pago. Sutil diferencia, pero, afirmaban en el Ejecutivo antes de la llegada de Massa, legalmente salvable.

El acuerdo con el organismo financiero internacional firmado el 25 de marzo pasado, incluye el siguiente párrafo en el capítulo donde figuran las promesas de mayor recaudación fruto de la política tributaria: “En estrecha coordinación con gobiernos provinciales, a fines de septiembre culminaremos el proceso de actualización de revalúos inmobiliarios a nivel federal (referencia estructural) a fin de que comiencen a regir a partir del ejercicio fiscal 2022. Los rendimientos netos de coparticipación de esta iniciativa podrían alcanzar el 0,1% del PBI para el año fiscal 2022 y un 0,2% adicional del PBI durante los próximos años”.

La intención final es que se llegue a un aporte total de entre 0,3 y 0,4% del PBI de reducción del déficit por esta vía, lo que implicaría un monto aproximado de $150.000 millones. Si se le sumara al revalúo lo que se obtendría por la reducción de los subsidios a la energía proyectados en un 0,6% del PBI; en total el Palacio de Hacienda llegaría a un ahorro total superior a los $600.000 millones de déficit; o, medido de otra manera, un 0,8/ 0,9% de desequilibrio final para el 2022 y el 2023.Para los técnicos del FMI, este avance es fundamental para creerle al Ejecutivo que se cumplirá la meta fiscal de un déficit de 2,5% este año y 1,9% en el 2023.

El Fondo quiere un aval de los gobernadores, quienes en general ya se comprometieron al incremento de la presión inmobiliaria al haber cerrado el pacto fiscal de fines del 2021. Sin embargo, son pocos los que a esta altura avanzaron seriamente en la aplicación del revalúo; y por lo que se sabe en el oficialismo, muchos no lo tienen siquiera en carpeta. Mucho menos compromiso hay en la Capital Federal. De hecho, hace algunos días, el propio Horacio Rodríguez Larreta se mostró públicamente en contra del aumento de la presión de Bienes Personales en los inmuebles porteños. Por lo que se sabe, desde el FMI consideran al revalúo como incompleto si CABA no se suma al compromiso.

Por Carlos Burgueño

Op: Rosales Zamira

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