La victoria de Lula da Silva agrietó la noche del domingo de la mesa nacional de Juntos por el Cambio. Horacio Rodríguez Larreta fue el único dirigente de peso del PRO que salió saludar al electo presidente brasilero a las 20.10 de la noche, un horario que dejó al desnudo a Mauricio Macri que recién publicó un tuit escueto a las 23.11, tres horas más tarde.

Y luego, Macri:

Patricia Bullich no saludó y tampoco lo hizo María Eugenia Vidal, las dos presidenciables. Aparentemente circuló en la Mesa Nacional un borrador que finalmente no salió porque no hubo acuerdos. Miguel Angel Pichetto se había pronunciado durante el día a favor del ultraderechista Jair Bolsonaro. “Ha gestionado el país con muy buenos resultados. Le deseo mucha suerte en la segunda vuelta, espero que continúe siendo presidente de Brasil”, publicó en línea con Javier Milei, quien luego de la derrota del lider de la ultraderecha decidió en solitario salir a felicitarlo. «Refuerza aún más la misión que tengo para librar el año que viene: hacer una expresión verdaderamente liberal dentro de la región». Y planteó su preocupación porque la victoria de Lula «derrame sobre lo político» a nivel regional en lo que definió como «una fuerte lucha por terminar con el kirchnerismo».