En el 2019 el consumo por habitante era de 750 litros por día. En lo que va del 2022 el número llegó a 570 litros.

En medio de la crisis hídrica que atraviesa la provincia, en los últimos tres años el consumo de agua por día por habitante se redujo. Las campañas de educación del uso del recurso, junto a la toma de conciencia de los sanjuaninos acerca de la peor sequía de los últimos 100 años, llevaron a que pasaran de consumir 750 litros diarios a un valor de 570 litros en los primeros 10 meses del 2022. Autoridades de OSSE esperan que el número continúe descendiendo.

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«Cuando nosotros empezamos en el 2019 a chequear el consumo en la provincia, este valor estaba ubicado en el orden de los 750 litros por día por habitante. Teniendo esos valores, y comparándonos con otras grandes provincias, nos dimos cuenta de que estábamos excedidos. En función de eso tomamos diferentes estrategias y empezamos a trabajar de manera interna. Así fuimos logrando pasar a los 722 litros en 2020, 623 litros en 2021 y finalmente, en lo que llevamos del 2022 alcanzamos los 570 litros», dijo Guillermo Sirerol, presidente de OSSE, a DIARIO HUARPE.

«Queremos llegar en el 2023 a romper la barrera de los 500 litros, con un objetivo de ir trabajando culturalmente con las distintas zonas, la ampliación de sistema medido del Gran San Juan y llegar a ubicarnos en los 400 litros por habitante», afirmó.

Pese a la considerable mejora en los valores, el titular del organismo dijo que es necesario continuar trabajando con los usuarios para que sean eficientes a la hora del riego, que es donde notan la mayor fuga del recurso. «Para llegar a estos números actuales, trabajamos en diferentes estrategias de comunicación con campañas publicitarias, derrochar no es una opción. Por otro lado, se trabajó fuertemente con los chicos en edad escolar de todos los niveles para la concientización de las nuevas generaciones», añadió Sirerol.

«Actualmente, nos ubicamos por debajo del consumo de la Ciudad de Buenos Aires, pero también debemos entender que la ubicación geográfica, ya que somos una provincia árida, influye en por ejemplo riego de jardines, que eso en Córdoba o Buenos Aires no es necesario y en lo que debemos trabajar fuertemente», insistió.

Si bien Sirerol reconoció que el trabajo que se está realizando es el camino correcto, aún quedan algunas tareas por realizar con el objetivo de alcanzar un consumo por debajo de los 500 litros. «Todas estas estrategias nos llevaron a la reducción, pero este mes esperamos dar el paso fuerte, que es la microedición, que es llevar el control a los hogares con la colocación de medidores en cada vivienda para que cada uno sepa cuánto es el consumo real durante el mes. Esta prueba será por los próximos seis meses y vamos a acompañar a los usuarios para que puedan mejorar su nivel de consumo, el uso y costumbres para poder hacer una reducción», explicó.

 

Por: Nadia Correa

Op: Juan Llarena

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