Subsidios al gas: el Gobierno elimina la segmentación y crea un esquema único focalizado
Desde febrero de 2026 dejarán de regir los niveles por ingresos N1, N2 y N3. El nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados unifica la asistencia y redefine quiénes recibirán ayuda estatal.
El Gobierno nacional oficializó la unificación de los subsidios a las tarifas de gas y eliminó el esquema de segmentación por niveles de ingresos (N1, N2 y N3) que estaba vigente desde 2022. La medida se enmarca en el nuevo Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), establecido a través del Decreto 943/25 y reglamentado técnicamente por el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas).
Con este cambio, que comenzará a aplicarse en las facturaciones desde el 1 de febrero de 2026, el sistema dejará de clasificar a los hogares en tres escalas de ingresos para determinar el acceso al beneficio. En su lugar, se establece una única categoría de usuarios residenciales que podrán recibir subsidio para cubrir el consumo básico de energía, siempre que cumplan con los nuevos criterios definidos por la normativa.
La eliminación de la segmentación implica además la derogación de la Tarifa Social Federal de Gas y de otras bonificaciones que formaban parte del esquema anterior. También quedaron sin efecto diversas resoluciones que regulaban estos beneficios y que habían sido implementadas en el marco del sistema previo.
El nuevo régimen no solo unifica los subsidios para el gas natural por redes, sino que amplía su alcance al gas licuado de petróleo (GLP) en garrafas de 10 kilos y al gas propano distribuido por redes, que hasta ahora contaban con tratamientos diferenciados dentro de la asistencia estatal.
Según lo dispuesto, los usuarios que encuadren dentro de los parámetros establecidos por el SEF continuarán recibiendo apoyo del Estado, mientras que quienes no cumplan con los requisitos deberán abonar sus facturas a valor pleno, sin subsidio.
Desde el Ejecutivo señalaron que la medida apunta a focalizar y ordenar el gasto público destinado a subsidios energéticos, reducir la complejidad administrativa del sistema y concentrar la ayuda en los hogares que realmente la necesitan.
La implementación del SEF y la eliminación de la segmentación por ingresos marcan un cambio estructural en la política energética y tendrán impacto directo en las facturas de millones de hogares en todo el país.
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