Cifras que duelen: las denuncias por violencia contra menores crecieron un 57% en el último año

Un informe de la Corte Suprema de Justicia revela que la mayoría de los ataques ocurren dentro del entorno familiar. Los niños menores de 11 años representan el grupo más castigado y la tendencia sigue en alza durante 2026.

La violencia intrafamiliar contra las infancias ha alcanzado niveles críticos en Argentina. Según el último reporte de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) del máximo tribunal del país, las denuncias que involucran a niños, niñas y adolescentes (NNyA) experimentaron un salto alarmante del 57% durante 2025, una tendencia que no muestra signos de retroceso en el inicio de este año.

El informe detalla que, de las más de 10.000 presentaciones realizadas, la mitad —más de 5.000 casos— corresponden a menores de edad.

El peligro está en casa

Uno de los datos más estremecedores del informe es la cercanía del agresor. Lejos de los peligros externos, la vulnerabilidad se manifiesta en el hogar:

  • Vínculo directo: En el 80% de los casos, el agresor es un familiar directo, principalmente los padres.

  • Perfil del agresor: Los varones son los principales denunciados en estos episodios de violencia.

  • Edades críticas: Los menores de 11 años concentran más del 60% de los casos, evidenciando la indefensión de los más pequeños.

Tipos de violencia y riesgos

Si bien la violencia psicológica es la forma más recurrente, la integridad física está bajo constante amenaza: 4 de cada 10 niños afectados sufrieron lesiones físicas. Además, en el primer trimestre de 2026, la OVD ya asistió a 1.100 menores, calificando la mayoría de los casos con niveles de riesgo “alto o muy alto”.

“La violencia no aparece de forma repentina; responde a dinámicas familiares sostenidas en el tiempo que deben ser cortadas de raíz”, advierten los especialistas de la OVD.

Señales de alerta y prevención

Expertos en niñez remarcan que el entorno social (escuelas, clubes, vecinos) debe estar atento a cambios de conducta que podrían indicar maltrato silencioso:

  • Miedo persistente o retraimiento repentino.

  • Lesiones frecuentes sin una explicación clara.

  • Dificultades severas para vincularse con sus pares.

  • Cambios drásticos en el rendimiento escolar.

La Justicia destaca que la intervención temprana y la escucha activa de los relatos de los niños son pasos fundamentales para romper el círculo de abuso. Ante cualquier sospecha, se insta a la población a no minimizar las situaciones y realizar la denuncia correspondiente en las comisarías o centros de asistencia técnica.

POR LIC. EUGENIA VILA

Los comentarios están cerrados.