Condena ejemplar en San Juan: 11 años de prisión para un hombre que abusó de una menor durante cuatro años
El imputado aprovechaba las visitas familiares de la víctima a una finca en Angaco para cometer los ultrajes bajo amenazas. La niña, que hoy tiene 15 años, sufrió los ataques desde los 6 hasta los 10 años.
En un fallo que busca llevar justicia tras años de silencio y dolor, la justicia sanjuanina condenó a 11 años de prisión efectiva a un hombre identificado mediante las iniciales M.P., tras hallarlo culpable de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de una menor de edad. El sentenciado cumplirá su condena en el Servicio Penitenciario Provincial, ubicado en Chimbas.
Un calvario que inició a los 6 años
Según los datos desprendidos del debate judicial, el calvario de la víctima comenzó cuando apenas era una niña de 6 años. Los abusos se extendieron de manera sistemática hasta que cumplió los 10, aprovechando el entorno familiar y la vulnerabilidad de la menor.
Los hechos ocurrieron en una propiedad ubicada en el departamento de Angaco. La víctima, residente del departamento San Martín, solía visitar dicha finca durante los fines de semana y periodos vacacionales. En ese domicilio convivían la madre de la pequeña junto a sus otros hijos y su pareja, quien es hermano del ahora condenado.
Modalidad y amenazas
El tribunal pudo comprobar que M.P. utilizó el vínculo de confianza y la falta de vigilancia para someter a la menor en reiteradas oportunidades. Los informes judiciales detallaron actos de extrema gravedad que incluyeron tocamientos y acceso carnal, todo perpetrado bajo estrictas amenazas para evitar que la niña relatara lo sucedido.
Juicio abreviado y sentencia
Ante la contundencia de las pruebas recolectadas por la UFI ANIVI, la defensa del imputado optó por un acuerdo de juicio abreviado. Este procedimiento fue finalmente homologado por el juez interviniente, dictando la pena de 11 años de cárcel.
Protección de la víctima: La identidad del abusador se mantiene en reserva bajo iniciales para evitar la identificación de la menor y preservar su integridad psíquica y social.
Con esta resolución, se cierra un capítulo legal clave para la víctima, quien hoy a sus 15 años logra ver a su agresor detrás de las rejas, tras una década marcada por las secuelas de los ataques sufridos en su infancia.
Op: Juan Llarena
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