Tensión en el Gobierno: la frialdad de Karina Milei con Adorni contrasta con el apoyo cerrado del Presidente
Casi nadie defiende al jefe de Gabinete. Comparaciones de Milei entre el funcionario y Espert para reivindicarlo. Las explicaciones de Francisco Adorni
Hace una semana que Karina Milei no se muestra con Manuel Adorni, y el contraste con la dinámica de otras épocas, cuando la hermana del Presidente llevaba o acompañaba al jefe de Gabinete a todos lados, inclinó a varios libertarios a sospechar que la Secretaria General de la Presidencia, como buena parte del Gobierno, también se encuentra en las vías del hartazgo.
En el círculo de la funcionaria, lacónicos, aseguraron que no es así. Pero son cada vez más voces las que indican que, a pesar del férreo apoyo del Presidente, no hay chances de que el Jefe de Gabinete persista hasta el año que viene, cuando se disputarán las elecciones. Para entonces, Javier Milei estará obligado a hacer todo lo posible para que su intención de voto no perfore el 20 por ciento, un escenario que, estiman, lo dejaría a merced del peronismo en la segunda vuelta.
“Cuando arranque el año electoral calendario, el reloj se da vuelta y van a empezar a volar todos los que no sumen”, aseguró un hombre conocedor del ecosistema libertario. Si se va, sería durante el Mundial, o a lo sumo, antes de fin de año, aseguran en Balcarce 50. “Resta”, estatuyó un alfil libertario.
Hoy, la determinación del primer mandatario es lo único que mantiene en su lugar a Adorni, que no logra levantarse por más de unas cuantas horas sin que un nuevo testigo en la causa sobre su patrimonio lo voltee nuevamente. En el Gobierno ya nadie lo sostiene, excepto el jefe de Estado. “Ya es algo vinculado con su ego (el de Milei), más que con el propio Manuel”, opinó un funcionario.
Ayer por la tarde, en una de sus oleadas de retuits, Milei defendió a Adorni a través de una reivindicación de José Luis Espert. Lo hizo a través de una selección de mensajes de sus fans. “Pará pará pará… Al final, Fred Machado NO era narco, y los medios le cagaron la vida a Espert dando por sentado que él tenía vínculos con el narcotráfico? ¿Por qué no me sorprende nada? Ahora están haciendo lo mismo con Adorni…“, replicó a otro usuario en su timeline. “Al final, Espert es inocente… ¿El periodismo pedirá perdón por todo el daño que hizo? No lo creo. NOL$ALP”, retuiteó.

Adorni les dice a los Milei que cada revés es el último. Y su hermano, Francisco Adorni, investigado por posibles inconsistencias en su patrimonio declarado, aunque no tuvo contacto directo con la dupla presidencial, por medio de interlocutores les aseguró que está “tranquilo” porque no tiene nada para ocultar.
Francisco, diputado bonaerense que entró gracias a su hermano a la lista de PBA el año pasado, también les dejó saber que ya corrigió su declaración jurada, donde había ingresado -según aseguró, por error- un importe incorrecto en la evaluación de crédito. “Sólo tiene una camioneta y un dúplex del 98”, dijeron en sus cercanías.
El jueves pasado, Luis Caputo se bajó a último momento del acto en Mendoza donde Adorni tenía planeado volver a ocupar un lugar de preponderancia en la gestión. Y en el contexto de resquemores en el Gabinete, por su ausencia arreciaron las sospechas de un motivo político. En su entorno, con enojo por las especulaciones, remarcaron que el faltazo, si bien repentino, era puramente por cuestiones de agenda. Ese día, el ministro terminó haciendo -o formando parte de- cuatro anuncios económicos, que se encargó de listar cuidadosamente en Twitter al final de la jornada.
Mientras, las Fuerzas del Cielo ya no defienden a Adorni, y quedaron en el pasado los intentos de Santiago Caputo para hacerle el favor de desviar la atención, como hace semanas. Según cuentan, dejó de intentarlo. “Es imposible”, dijeron, por la incesante aparición de novedades judiciales que lo complican. O como las llaman en algunas oficinas libertarias para relativizar su gravedad, “desprolijidades”.
Bullrich es la voz cantante del descontento con Adorni, que sigue tan latente como silencioso en las altas esferas mileistas. Más allá del enojo de Milei, está convencida de que cuando finalmente sea expulsado le darán la razón.
En LLA, mientras tanto, le desconfían. “Patricia es impredecible, ni ella sabe lo que quiere”, dijo un funcionario, confundido a medida que la senadora da pasos en la Ciudad pero coquetea con ser vicepresidenta y surgen voces en off que indican que podría postularse por la Presidencia.
Por ahora, sin embargo, dicen que Bullrich, la única referente de peso que se animó a hacer público su enojo, pero también la que tiene la mejor imagen, tiene cuerda en el Gobierno.
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