Misterio en Chimbas: lo balearon en la calle, pero se niega a delatar a sus agresores
Un joven de 24 años recibió dos disparos en el barrio Tránsito de Oro. Aunque alegó un intento de robo, su firme postura de no realizar la denuncia ni aportar datos sembró fuertes sospechas en la policía.
Un violento y confuso episodio mantiene en vilo a las autoridades de Chimbas. Un joven de 24 años terminó hospitalizado tras ser atacado a balazos en plena vía pública, pero lo que parecía un hecho de inseguridad común tomó un giro enigmático: la víctima se niega rotundamente a colaborar con la justicia.
El hecho se desencadenó la noche del miércoles en la intersección de las calles Centenario y Cipolletti, en el interior del barrio Tránsito de Oro. Según el primer relato de la víctima, de apellido Vera, tres sujetos lo interceptaron con aparentes intenciones de robo. Siempre bajo su versión, tras un breve forcejeo, uno de los delincuentes extrajo un arma de fuego y gatilló.
El recorrido médico
Vera recibió dos impactos de bala en la zona de los glúteos. A pesar de las heridas, logró huir y pedir auxilio a su entorno familiar.
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Primer auxilio: Su hermana lo trasladó de urgencia al Centro de Salud Báez Laspiur.
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Derivación: Por la complejidad de las lesiones, fue derivado al Hospital Guillermo Rawson.
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Estado actual: Los médicos le extrajeron los proyectiles y confirmaron que se encuentra fuera de peligro.
Un silencio que levanta sospechas
El verdadero nudo ciego de la investigación comenzó en el hospital. Cuando el personal policial se presentó en el nosocomio para tomarle declaración y avanzar con las actuaciones legales, el joven se plantó en un estricto silencio: manifestó que no realizará la denuncia formal y se negó a dar cualquier tipo de característica o detalle que permitiera identificar a los atacantes.
La hipótesis oficial: Este hermetismo generó desconfianza inmediata entre los pesquisas. En los pasillos policiales ya no se habla con tanta firmeza de un “intento de robo”, sino que toma fuerza la hipótesis de un posible ajuste de cuentas o una disputa territorial.
Pese a la falta de cooperación del damnificado, el caso no quedó cerrado. Las actuaciones están en manos de la UFI Delitos contra la Propiedad y el personal de la Comisaría 17ª, quienes buscan testigos y cámaras de seguridad en la zona para esclarecer qué hay detrás del preocupante ataque.
Op: Juan Llarena
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