Más de 1.500 intervenciones por violencia de género en San Juan: alertan por el aumento de casos en adultas mayores
Más de 1.500 intervenciones por violencia de género en San Juan: alertan por el aumento de casos en adultas mayores
La violencia de género continúa siendo una de las principales problemáticas sociales en San Juan. Según datos del Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, hasta abril de este año se registraron 1.545 formularios de protección, una herramienta destinada a intervenir en situaciones de violencia intrafamiliar y de género que no necesariamente derivan en una denuncia penal.
La información fue dada a conocer por la directora del Área de Género, Valeria Díaz, quien aclaró que estos registros corresponden a un sistema diferente al que utiliza el Centro de Abordaje y Contención de Violencia Intrafamiliar y de Género (CAVIG). Mientras algunas situaciones avanzan por la vía judicial, otras son abordadas mediante mecanismos de protección previstos por la legislación vigente.
“Hasta abril teníamos cerca de 1.500 casos de denuncias de mujeres que ingresan a través del formulario de protección”, explicó la funcionaria, al remarcar que se trata de una base de datos distinta a la que manejan los organismos judiciales.
Díaz señaló que muchas personas desconocen las diferencias entre ambos circuitos de intervención. Cuando una mujer llega a CAVIG, puede ser asistida tanto por organismos judiciales como por equipos especializados de la Dirección de Género, que evalúan cada caso y determinan las acciones necesarias. El formulario de protección se aplica en situaciones vinculadas a violencia intrafamiliar o violencia de género, entendida como aquella basada en relaciones de desigualdad, abuso de poder o discriminación hacia las mujeres.
El perfil de las víctimas muestra que la mayoría de las intervenciones involucra a mujeres de entre 25 y 50 años. Sin embargo, desde el organismo advirtieron sobre una tendencia que genera preocupación: el incremento de situaciones de violencia contra mujeres adultas mayores, consideradas un grupo especialmente vulnerable.
Además de la asistencia directa, la Dirección de Género desarrolla tareas de prevención en los 19 departamentos de la provincia. Las acciones incluyen trabajo articulado con municipios, universidades, áreas de niñez y programas vinculados a consumos problemáticos, con el objetivo de detectar situaciones de riesgo y actuar de manera temprana.
La funcionaria recordó que una de las prioridades definidas este año junto a los dispositivos municipales fue reforzar el seguimiento de los casos para evitar que las situaciones de violencia escalen. En ese sentido, sostuvo que gran parte de los esfuerzos están orientados a la detección temprana y al acompañamiento sostenido de las víctimas.
Otro de los ejes que comenzó a ganar relevancia es el abordaje de los agresores. Díaz explicó que la Dirección de Género participa en capacitaciones impulsadas junto al Ministerio Público para desarrollar herramientas específicas destinadas a trabajar con quienes ejercen violencia, con el objetivo de prevenir nuevas agresiones y cortar los ciclos de violencia.
La funcionaria también insistió en la importancia de reconocer señales de alerta dentro de las relaciones. Conductas de control, aislamiento, manipulación o comportamientos que suelen ser naturalizados pueden constituir indicadores tempranos de situaciones más graves.
Por último, destacó que denunciar continúa siendo uno de los principales desafíos para muchas mujeres, debido al miedo, la dependencia o la falta de contención. Frente a esta realidad, explicó que la Dirección de Género también puede intervenir de oficio cuando toma conocimiento de posibles casos a través de terceros o de otros organismos estatales.
“Hay conductas que no son demostraciones de amor y que ya constituyen hechos de violencia”, advirtió Díaz, al tiempo que llamó a la comunidad a involucrarse y actuar ante cualquier señal que pueda poner en riesgo la integridad de una persona.
Op: Juan Llarena
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