Martina encontró alivio tras la sentencia contra su expareja: “Ahora puedo volver a vivir”
Luego de que la Justicia condenara a Matías Olmedo a 10 años de prisión por el intento de femicidio ocurrido en Chimbas, la joven víctima y su familia expresaron su tranquilidad por el fallo y aseguraron que comienza una nueva etapa lejos del miedo.
La sentencia que condenó a Matías Olmedo a 10 años de prisión efectiva por el intento de femicidio de su expareja marcó un punto de inflexión para Martina y su entorno familiar. Tras más de un año de proceso judicial, la joven aseguró que el fallo le brinda la posibilidad de recuperar la tranquilidad y proyectar nuevamente su vida.
Al finalizar la audiencia en la que se conoció la decisión del tribunal, Martina habló sobre el difícil camino que atravesó desde el ataque ocurrido en enero de 2025 y describió el impacto emocional que le dejó la situación. Según relató, durante mucho tiempo convivió con el temor y la incertidumbre mientras avanzaba la causa.
La joven recordó además que durante la relación sufrió constantes situaciones de control y aislamiento. Señaló que su expareja limitaba sus vínculos personales y ejercía conductas que afectaron profundamente su libertad y bienestar emocional.
Pese al desgaste acumulado durante la investigación y el juicio, Martina manifestó estar conforme con la condena impuesta. Consideró que la resolución judicial le permite cerrar una etapa dolorosa y enfocarse en reconstruir su vida personal luego de meses marcados por la angustia.
Su madre, Yanina Quilpatay, también expresó alivio tras conocer el veredicto. Contó que la familia atravesó momentos de gran preocupación ante la posibilidad de que la pena fuera menor y destacó que la condena les aporta una sensación de seguridad que no habían logrado recuperar desde el hecho.
El fallo fue dictado este viernes por el tribunal que intervino en la causa. Durante los alegatos finales, la querella había solicitado una pena de 22 años de prisión, mientras que la Fiscalía requirió 12 años. Por su parte, la defensa sostuvo una postura diferente y buscó que el caso fuera encuadrado como lesiones leves.
Finalmente, los jueces resolvieron condenar a Olmedo a 10 años de cárcel efectiva por el ataque perpetrado en Chimbas. Para Martina y su familia, la decisión judicial representa el cierre de un largo proceso y el comienzo de una etapa en la que esperan dejar atrás el miedo para avanzar hacia la recuperación emocional.
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