Néstor Ortigoza fue imputado este viernes por lesiones leves agravadas y daño en contexto de violencia de género, en el marco de la causa iniciada en 2024 a partir de una denuncia de su ex pareja Lucila Cassiau. La acusación fue realizada por la fiscal María Lorena González, de la UFI N°3 de Ezeiza, quien aseguró haber encontrado “motivos bastantes para sospechar” que el dirigente de San Lorenzo “ha participado en la comisión de los hechos” relatados por la mujer.
En este contexto, fuentes judiciales confirmaron a Infobae que el futbolista deberá presentarse a indagatoria el 5 de agosto a las 10:00, en la sede fiscal. La pena en expectativa por los delitos que le adjudican es de 6 meses a 5 años de prisión.
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El expediente contra Ortigoza comenzó hace dos años y tuvo un sinfín de trabas que, por momentos, dejaron la causa en stand-by. Entre las pruebas, está la declaración de la víctima -que dijo haber sufrido violencia verbal y física del futbolista durante el tiempo que vivieron juntos- además de registros fílmicos de distintas agresiones, fotos y un informe psicológico que constataron la veracidad de la denuncia.
La conclusión del ese análisis fue citado por la fiscalía en su resolución: “Se detectan secuelas psíquicas y emocionales compatibles con situaciones de violencia de género sostenida en el tiempo”, asevera el escrito.
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Los videos de Néstor Ortigoza que se viralizaron en redes sociales.
Tras evaluar todo el material, la fiscal finalmente determinó este viernes que los hechos habrían ocurrido en “un contexto de convivencia o contacto cercano” y decidió agravar la acusación contra Ortigoza, que al principio era solo por lesiones. Así, alegó que Cassiau no solo sufrió heridas físicas de menor gravedad, sino que consideró probada la existencia también de “un marco de violencia” en general.
Hasta ahora, Ortigoza tenía una orden de restricción perimetral y no podía acercarse a su expareja. Esta medida, sin embargo, la había violado en reiteradas oportunidades y llevó al abogado de la víctima, Roberto Herrera, a pedir la detención del dirigente. Nunca dieron lugar a la solicitud.
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“Esto es un logro porque no había forma de que la fiscal lo cite a indagatoria. Se lo pedí cinco veces porque pruebas hay más que suficiente con los videos, está todo evidenciado, más los testimonios de las personas que trabajaban en el lugar”, aseguró el letrado Herrera.

La declaración de una ex empleada de Ortigoza
Además del relato de la propia denunciante, la causa también cuenta con las declaraciones de testigos que trabajaron en la casa de Cassiau y Ortigoza cuando vivían juntos. La mayoría aseguró haber presenciado episodios de violencia de él contra ella.
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Uno de los testimonios clave para la causa fue el de una mujer que trabajó 10 años con ellos y relató ante la Justicia el día en que vio al futbolista golpear “como si fuera una pelota” a la madre de sus hijos.
“Me sorprendía que Néstor se brotaba por cuestiones domésticas o por cosas sencillas, como que la zapatilla no estaba bien limpia. Ya con eso el día le cambiaba totalmente, le hablaba mal a Luli y le decía que no servía para nada. Ella se pasaba todo el día cocinando cosas que le gustaran a él para agradarlo”, dijo en la declaración a la que accedió Infobae.
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En su tetimonio, la mujer se detuvo puntualmente en una situación que ocurrió en el verano del año 2015. Según recordó, cuando ella llegó a la casa de Ortigoza y Cassiau para cuidar a su hijo más grande -que en ese momento no tenía más de 3 años-, ya se había desatado una fuerte discusión entre ellos.
Había gritos, por lo que decidió llevarse al menor a una de las habitaciones para resguardarlo. “La discusión no sé por qué tema era y estaba bastante exaltado Néstor”, afirmó sobre aquel día.
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Tras unos minutos, se escuchó un fuerte golpe proveniente de la cocina y decidió acercarse para ver que había ocurrido. “Cuando entro, veo a Lucila tirada en el piso en posición fetal y Néstor pegándole patadas como si fuera una pelota. Lo único que me salió en ese momento fue agarrarlo de la parte del brazo y tirarlo para atrás. Le dije que por favor la deje, que la estaba matando”, relató la testigo.
Y agregó: “Él le decía a Lucila: ‘Hija de puta, te voy a matar’. Después la dejó, fue a buscar las llaves al living, le pegó una patada a la puerta y se fue de la casa. Esa fue la violencia que yo vi en la casa en ese momento”.
fuente: infobae
op: checo murciano
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