Hepatitis B y C en San Juan: advierten que el virus avanza de forma silenciosa si no hay testeos
Autoridades del Ministerio de Salud remarcan la importancia de realizarse análisis anuales y usar preservativo. Aunque no hay registro de la variante A desde 2024, se detectan decenas de casos crónicos al año.
Detectar a tiempo para evitar consecuencias irreversibles. Bajo esa premisa, las autoridades sanitarias de San Juan buscan concientizar sobre el peligro invisibilizado de las hepatitis virales. Es que, mientras la provincia mantiene una racha positiva sin contagios de la variante A desde 2024, las cepas B y C continúan circulando y acumulan un promedio cercano a los 75 nuevos pacientes por año.
Miguel Rueda, referente del Programa Provincial de VIH, ITS y Hepatitis Virales, remarcó que la red de salud local cuenta con las herramientas necesarias para frenar el avance de la enfermedad: diagnóstico gratuito y sin ayuno obligatorio tanto en hospitales de cabecera como en las salitas de barrio.
La estadística provincial arroja unos 50 diagnósticos anuales de hepatitis B y cerca de 25 de la C. Gran parte de estos números salen a la luz precisamente por la búsqueda activa en los centros de testeo rápido y los abordajes territoriales.
El peligro de una infección que no avisa
A diferencia de la hepatitis A —que suele dar señales claras como la piel e hisopos oculares amarillos, orina oscura o síntomas similares a una gripe—, las cepas B y C actúan en la sombra. Un paciente puede convivir con el virus durante años sin experimentar dolores ni malestares, mientras el tejido hepático se deteriora progresivamente. Sin un tratamiento a tiempo, el cuadro puede degenerar en cirrosis o cáncer de hígado.
Frente a esta amenaza, el profesional médico recomendó incorporar el chequeo preventivo a la rutina de salud al menos una vez al año, haciendo foco en los siguientes pilares de protección:
-
Tratamientos de alta efectividad: La hepatitis C cuenta hoy con medicamentos capaces de curar la infección por completo, mientras que para la tipo B existen terapias que la mantienen bajo control y evitan daños mayores.
-
Vía sexual y sanguínea: El virus no solo se transmite por contacto con sangre o agujas contaminadas. Las tres variantes están clasificadas como Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), lo que convierte al preservativo en la barrera de protección fundamental.
-
Inmunización accesible: La provincia cuenta con vacunas gratuitas e integradas al Calendario Nacional para prevenir las cepas A y B.
Con la variante A bajo control epidemiológico, el gran desafío para la salud pública sanjuanina pasa por romper la barrera del miedo o la desinformación: lograr que la comunidad se acerque a hacerse un test rápido para frenar a tiempo una enfermedad que no da síntomas hasta que es demasiado tarde.
Los comentarios están cerrados.