Alerta en la olivicultura sanjuanina: menores rendimientos, caída del precio y presión del mercado europeo
Con caídas en el rendimiento graso de la cosecha, valores internacionales en descenso y facilidades para la importación de alimentos, los productores de la provincia alertan por la pérdida de competitividad.
La cadena olivícola de San Juan atraviesa una temporada compleja debido a la confluencia de factores climáticos, comerciales y regulatorios que afectan su rentabilidad. Pese a haber registrado volúmenes favorables de recolección de fruta, los balances industriales de la campaña revelan un rendimiento sensiblemente menor en la extracción de materia grasa, sumado a un contexto externo adverso y a la apertura del mercado interno.
Daniel Fernández, presidente de la Cámara Olivícola de San Juan, advirtió que no se han concretado las medidas de incentivo ni la baja de impuestos requeridas por el sector para compensar el escenario productivo actual.
Los puntos clave de la crisis del sector:
-
Rendimiento industrial en baja: Aunque el volumen de aceitunas cosechadas fue elevado, la concentración de materia grasa cayó entre un 10% y un 12%. Esto exigió procesar la misma cantidad de fruta para obtener menos volumen final, elevando los costos operativos por tonelada de aceite.
-
Caída del precio internacional: La tonelada de aceite de oliva cotizaba cerca de los 5.000 dólares al comienzo de la zafra y descendió a valores de entre 4.100 y 4.150 dólares, recortando las márgenes de ganancia exportadora a la espera de la cosecha en Europa.
-
Competencia europea y pérdida de mercado en Brasil: El avance del tratado Mercosur-UE y la mayor presencia de productos importados dificultan el crecimiento de la venta de aceite envasado en el mercado nacional. A su vez, Brasil eliminó un arancel de importación del 10%, lo que provocó un incremento del 40% en las compras del país vecino a España, Túnez y Portugal, desplazando las exportaciones argentinas a granel.
-
Impacto de la desregulación nacional: El sector cuestiona la flexibilización dispuesta por el Gobierno Nacional para simplificar el ingreso de alimentos extranjeros mediante la validación de certificados de origen. Al mismo tiempo, los productores señalan que quedaron excluidos de esquemas de fomento como el RIGI o el RIMI por no encajar en los montos mínimos o máximos requeridos.
Los comentarios están cerrados.