La reina Camila confesó que fue víctima de un intento de agresión sexual a los 16 años
La esposa de Carlos III de Reino Unido reveló en el programa ‘Today’ de la BBC lo sucedido mientras se dirigía en tren hacia la estación de Paddington
Durante años, la reina Camila ha convertido la lucha contra la violencia hacia las mujeres en una de las causas sociales más importantes de su agenda institucional. Su implicación con organizaciones de apoyo a las víctimas, su defensa de un cambio cultural frente a los abusos y su constante presencia en iniciativas de concienciación parecían responder a una firme convicción personal. Sin embargo, fue hace unos meses cuando se conoció el motivo más íntimo que explica ese compromiso: la propia esposa de Carlos III sufrió un intento de agresión sexual cuando era adolescente.
La monarca británica rompió su silencio durante una intervención en el programa Today de la BBC, grabado en Clarence House, donde compartió por primera vez un episodio que había permanecido oculto durante décadas. Una experiencia que, según reconoció, permaneció enterrada en su memoria durante mucho tiempo, pero que volvió a aflorar al escuchar los testimonios de otras mujeres víctimas de violencia.
La reina explicó que tenía entre 16 y 17 años cuando ocurrió el incidente, durante un viaje en tren con destino a la estación londinense de Paddington. Mientras viajaba sola, un desconocido intentó propasarse con ella: “Era alguien a quien no conocía. Yo estaba leyendo tranquilamente y este chico, o hombre, me atacó. Recuerdo que me defendí”.
La reina también recordó la intensa reacción emocional que experimentó tras lo sucedido: “Recuerdo algo que había estado rondando por mi mente durante mucho tiempo, que cuando era adolescente, me atacaron en un tren, y lo había olvidado, pero recuerdo que en ese momento me enfadé mucho. Era ira”.
Según diferentes publicaciones dedicadas a la monarquía británica, la joven Camila logró zafarse de su agresor utilizando el tacón de uno de sus zapatos para golpearle en la entrepierna, una estrategia que, según trascendió posteriormente, había aprendido gracias a un consejo de su madre. Ese gesto le permitió escapar y denunciar lo ocurrido, lo que terminó con el arresto del atacante.
El episodio fue recogido también por el periodista Valentine Low en el libro Power and the Palace. El autor sostiene que la entonces duquesa relató esta experiencia durante una conversación mantenida años atrás con Boris Johnson, cuando este era alcalde de Londres y trabajaba en la creación de centros especializados para atender a víctimas de agresiones sexuales.
Más allá del relato del ataque, la reina recordó otro instante que quedó grabado en su memoria: el momento en el que regresó a casa y se encontró con su madre. “Recuerdo haberme bajado del tren y que mi madre me mirara y me dijera: ‘¿Por qué tienes el cabello así y por qué te falta un botón del abrigo?’. Me sentí muy furiosa por ello”, explicó.
Con el paso de los años, Camila asegura que comprendió realmente la dimensión de lo que había vivido cuando comenzó a colaborar con asociaciones dedicadas a combatir la violencia de género y el abuso doméstico: “Hablaron personas vinculadas a mujeres que habían sido asesinadas, atacadas o gravemente heridas. Recuerdo estar impactada y horrorizada”.
Fue entonces cuando entendió que su propia experiencia también formaba parte de esa realidad que afecta a millones de mujeres. Además, durante esa misma intervención insistió en la necesidad de romper el silencio que todavía rodea este tipo de delitos: “Es muy importante que estemos aquí hablando de ello, porque, en realidad, la mayoría de las personas no quieren saberlo. Es un tema tabú”. La reina considera que compartir testimonios ayuda a que otras víctimas no se sientan solas y contribuye a generar una mayor conciencia social: “De repente escuchas una historia y lo sientes fuertemente”.
Una lucha social imparable
Ese compromiso no ha dejado de crecer desde entonces. En los últimos años, Camila se ha convertido en una de las principales impulsoras de iniciativas destinadas a combatir la violencia contra las mujeres. Desde 2015 ejerce como presidenta de honor de la organización Women of the World (WOW), además de colaborar con entidades como SafeLives o impulsar proyectos de apoyo a víctimas de agresiones sexuales.
En 2020 llegó incluso a definir esta problemática como una “pandemia global”, defendiendo que la sociedad necesita un profundo cambio cultural para acabar con la violencia machista. “Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar, para hacer todo lo que esté a nuestro alcance para crear conciencia, para alcanzar a los demás y para apoyar e inspirarnos por esos valientes sobrevivientes”, reflexionó en el Día de la ONU para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en 2020.
Su encuentro con Gisèle Pelicot
Su activismo también se ha reflejado en gestos públicos de apoyo a mujeres que han sufrido violencia sexual. Uno de los más significativos fue el encuentro mantenido recientemente con Gisèle Pelicot, convertida en un símbolo internacional tras hacer público el proceso judicial contra su exmarido y decenas de hombres acusados de abusar de ella.
La Casa Real británica explicó entonces que Camila había quedado profundamente conmovida por su historia. Durante la reunión, la reina reconoció que, pese a haber escuchado numerosos testimonios a lo largo de los años, el caso de Pelicot la había impactado especialmente.
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