El IPV investiga entre 400 y 500 viviendas por irregularidades y ya hay 10 listas para nuevos sorteos

El organismo provincial analiza cientos de casos de adjudicatarios que no cumplirían con las condiciones de ocupación. En paralelo, prepara una nueva operatoria para construir en terreno propio y advierte que la morosidad en las cuotas continúa en el 50%.

El Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) mantiene bajo la lupa a un universo de entre 400 y 500 casas en toda la provincia ante posibles irregularidades en su uso y ocupación. Así lo confirmó la directora del organismo, Elina Peralta, quien detalló que, tras un riguroso proceso administrativo, ya se concretaron las primeras 10 revocaciones firmes que serán acondicionadas para volver a ser sorteadas en el corto plazo.

El relevamiento se nutre principalmente de denuncias cotidianas que recibe el organismo, aunque desde el IPV aclararon que cada situación debe ser exhaustivamente corroborada para descartar falsas acusaciones o evaluar los descargos correspondientes de los adjudicatarios, un trámite que demanda plazos administrativos prudenciales antes de llegar a la quita definitiva de la unidad.

Novedades en la línea para terreno propio

En paralelo al recupero de inmuebles, el IPV avanza en la reformulación de su emblemática operatoria destinada a quienes poseen terreno y buscan financiamiento para construir. El programa relanzado contará con 1.000 cupos que se distribuirán en dos o tres sorteos a realizarse antes de que finalice 2026 con fondos provinciales.

Entre las principales modificaciones se destaca que el financiamiento cubrirá el 100% de una vivienda de 70 metros cuadrados reales (dejando atrás el esquema anterior del 80% de 80 metros cuadrados, que se complejizaba por la actualización de la UVI). Además, se implementarán inspecciones presenciales con registro en un sistema informático y se utilizará la plataforma CIDI para agilizar las inscripciones.

El impacto de la morosidad

Hacia el interior de las cuentas del organismo, Peralta advirtió sobre un obstáculo financiero histórico que dificulta el desarrollo de nuevos complejos habitacionales: la morosidad en el pago de las cuotas se mantiene estancada en el 50%. Desde el IPV insistieron en la necesidad de concientizar a los adjudicatarios sobre el cumplimiento mensual, recordando que un mayor nivel de recupero se traduce directamente en la posibilidad de financiar más viviendas para los sanjuaninos.

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