Secretaría de la Defensa Nacional confirma que EE.UU. inhabilitó tres drones de traficantes en la frontera con Tamaulipas
El operativo ocurrió en la noche del 25 al 26 de agosto en territorio estadounidense, en el marco de las operaciones espejo que ambos países ejecutan desde febrero de 2025 para evitar en tráfico de armas y drogas
La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) confirmó este sábado que la Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur del Comando Norte de Estados Unidos detectó e inhabilitó tres drones de características comerciales en territorio estadounidense durante la noche del 25 al 26 de agosto. Los aparatos pertenecían a traficantes de personas, que los empleaban para vigilar los movimientos de las autoridades en la zona fronteriza de Tamaulipas.
Las autoridades mexicanas precisaron que la notificación llegó a través de la Comandancia de la 8.ª Zona Militar, con sede en Reynosa, Tamaulipas. Ese canal de comunicación forma parte del esquema de operaciones concurrentes —también llamadas “espejo”— que ambos países ejecutan de forma simultánea a lo largo de la frontera común desde el 5 de febrero de 2025.
De acuerdo con los reportes, los tres drones inhabilitados eran de tipo comercial y los utilizaban traficantes de personas para monitorear la posición de las autoridades. Sin embargo, la Sedena no precisó el método de neutralización empleado por las fuerzas estadounidenses en su comunicado oficial del 29 de agosto.
La Fuerza de Tarea Conjunta Frontera Sur y el sistema láser utilizado
El Comando Norte y el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) ya habían confirmado el operativo el 28 de agosto, un día antes de que México emitiera su propio pronunciamiento.

Según datos de dicho informa, las autoridades estadounidenses detectaron los tres aparatos mediante sistemas de vigilancia aérea desplegados a lo largo del Valle del Río Grande. Una vez identificados como drones de tipo comercial en operación no autorizada, la unidad los clasificó como amenaza directa contra el personal militar y los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
Con la amenaza confirmada, la fuerza activó el Army Multipurpose High Energy Laser, un sistema de energía dirigida que concentra un haz de luz de alta intensidad sobre el objetivo. El impacto provocó daños estructurales o electrónicos inmediatos en cada aparato y los inutilizó en vuelo sin necesidad de munición convencional.
La neutralización de los tres drones se produjo de forma sucesiva durante esa misma noche. A diferencia de los métodos tradicionales, la tecnología láser ofrece precisión quirúrgica y reduce al mínimo los daños colaterales en una zona fronteriza con presencia de civiles.
La unidad que ejecutó el operativo cuenta con aproximadamente 8.000 miembros del servicio activo y opera bajo el mandato de respaldar las políticas de control migratorio y combate a grupos delictivos de la administración del presidente Donald Trump. Su comandante, el Mayor General Curtis Taylor, advirtió en un comunicado oficial: “Las redes de cárteles están empleando cada vez más sistemas de aeronaves no tripuladas para facilitar el tráfico ilícito de personas y espiar activamente a nuestro personal y a nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley”.

La empresa AeroVironment Inc entregó sus primeros sistemas multifuncionales de alta energía al ejército estadounidense durante el verano de 2025. El Pentágono, por su parte, evitó identificar al fabricante específico del láser utilizado en este operativo.
Cabe mencionar que el operativo del 25 y 26 de agosto no es el primero que genera tensión bilateral. En febrero de 2026, el ejército estadounidense derribó por error un dron gubernamental en el área de Fort Hancock, en el suroeste de Texas. Ese mismo mes, la Administración Federal de Aviación suspendió operaciones aéreas cerca del Aeropuerto Internacional de El Paso por desacuerdos sobre pruebas militares con láseres.
El secretario de Transporte estadounidense, Sean Duffy, calificó en aquel momento la presencia de drones de cárteles en la zona como “una amenaza normalizada”. La declaración ilustra la escala que el fenómeno ha adquirido en la frontera sur.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha manifestado que cualquier acción unilateral de Washington en suelo mexicano constituye una violación a la soberanía nacional.
Sin embargo, la cooperación entre ambos países en materia de seguridad fronteriza continúa activa, aunque la incorporación de tecnología láser militar suma complejidad al vínculo bilateral.
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