Emiratos Árabes Unidos condenó el ataque iraní con drones y advirtió que responderá a las agresiones
El gobierno emiratí interceptó una aeronave no tripulada sobre sus aguas territoriales y rechazó los dichos de Teherán sobre un supuesto bombardeo a la base de Al Minhad, en Dubái
Emiratos Árabes Unidos condenó este lunes un ataque con drones iraníes interceptado sobre sus aguas territoriales y advirtió que se reserva el derecho pleno y legítimo de responder, en lo que el gobierno calificó de “peligrosa escalada” y una violación flagrante de su soberanía.
El Ministerio de Exteriores de Emiratos Árabes Unidos (EAU) difundió un comunicado en el que “condenó enérgicamente el ataque iraní hostil contra el país con un dron que fue interceptado por los sistemas de defensa aérea sobre aguas territoriales emiratíes”. El texto subrayó que el incidente “constituye una flagrante violación de la soberanía, la seguridad y la estabilidad” del país, además de una “amenaza directa a la seguridad de sus ciudadanos y residentes”.
PUBLICIDAD
El Ministerio de Defensa emiratí confirmó por su parte que sus fuerzas se ocuparon de la aeronave no tripulada cuando se aproximaba desde territorio iraní, y aclaró que no hubo daños. En un segundo comunicado, el mismo organismo desmintió de manera tajante una afirmación del ejército de Irán, que había declarado más temprano haber atacado con “decenas de drones” la base aérea de Al Minhad, en Dubái, donde operan fuerzas y helicópteros de Estados Unidos. Las fuerzas armadas emiratíes calificaron esas informaciones de falsas y señalaron que se mantenían en un alto estado de alerta para defender la soberanía del país.
Irán había justificado el ataque como respuesta a la muerte de miembros de la Guardia Revolucionaria iraní y de civiles en la isla de Larak, en el estrecho de Ormuz. El gobierno de Teherán, a través de su cancillería, advirtió temprano en la jornada que la nación “no dudará en ejercer el derecho inherente de legítima defensa y responderá de manera decisiva a cualquier agresión militar”.
PUBLICIDAD
Antes de viajar a Kirguistán para participar en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), el presidente iraní Masoud Pezeshkian, quien ha defendido una salida negociada al conflicto, insistió en que Irán no busca la guerra, aunque aclaró: “Responderemos de manera decisiva a los agresores”. La OCS reúne a un bloque presentado como contrapeso a la influencia global de Washington, con la presencia del presidente chino Xi Jinping, el ruso Vladímir Putin y el primer ministro indio Narendra Modi. Pezeshkian tenía previsto reunirse con Putin el martes.
El contexto de los combates del fin de semana
El ataque con el dron se produjo horas después de que EAU y el resto de la región registraran un nuevo episodio de hostilidades directas entre Washington y Teherán. El domingo, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) atacó lanzadores iraníes en la isla de Larak tras detectar que fuerzas de la Guardia Revolucionaria se preparaban para lanzar cohetes con minas marinas hacia el estrecho de Ormuz, ruta por la que en tiempos de paz transitaba una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo. Los militares estadounidenses calificaron el operativo de “acción limitada y precisa” contra fuerzas dedicadas a la colocación de minas.
PUBLICIDAD
Irán replicó lanzando misiles contra emplazamientos de Estados Unidos en Jordania, que fueron interceptados. El ejército jordano confirmó que detuvo ocho proyectiles que habían ingresado en su espacio aéreo.
La escalada del fin de semana puso fin a una pausa en los combates que se extendía desde el 1 de agosto, cuando el presidente estadounidense Donald Trump había ordenado al ejército abstenerse de nuevos ataques a pedido de aliados regionales como Qatar, Arabia Saudí y el propio Emiratos. La última acción militar confirmada por las fuerzas de EE.UU. antes del domingo había sido el 29 de julio, cuando el Pentágono anunció ataques contra decenas de objetivos de la Guardia Revolucionaria, incluidos sitios costeros de vigilancia y defensa.
PUBLICIDAD
Presión económica y el precio del petróleo
Durante la pausa en los combates, Washington apostó por la presión económica sobre Teherán con miras a obtener concesiones, entre ellas la reapertura del estrecho de Ormuz, que Irán prácticamente cerró al tráfico marítimo tras los ataques de EE.UU. e Israel del 28 de febrero, fecha de inicio del conflicto. La reanudación de las hostilidades empujó el precio del crudo Brent por encima de los 90 dólares por barril, alrededor de un 25% más que al comienzo de la guerra, una cifra que complica el panorama para Trump de cara a las elecciones de mitad de mandato.
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, presidió el lunes y martes reuniones de los ministros de finanzas del Grupo de los 20 (G20) en Carolina del Norte, donde Estados Unidos buscó persuadir a otras naciones para que aíslen económicamente a Irán, bajo amenaza de sanciones a cualquier país o entidad que continúe haciendo negocios con Teherán.
PUBLICIDAD
Hace dos semanas, Emiratos Árabes Unidos suspendió todo comercio con Irán después de que dos misiles disparados contra el tráfico marítimo cayeran en el Golfo Pérsico, hecho que Irán negó. Trump afirmó la semana pasada que “no tiene prisa” por retomar las negociaciones con Teherán, mientras los nombramientos recientes en la cúpula de seguridad iraní reflejaron la postura desafiante del régimen frente a décadas de sanciones.
fuente: infobae
op: checo murciano
Los comentarios están cerrados.