Colón Junior celebra sus 101 años: una historia de sueños, familia y pasión
El Merengue festejó un nuevo aniversario con un emotivo homenaje a su historia y a las generaciones que construyeron el club. Desde aquel origen ligado a trabajadores de la firma Graffigna hasta su presente multideportivo, la institución mantiene intacto el orgullo de pertenecer.
Hay clubes que se construyen con ladrillos, canchas y camisetas, pero también hay instituciones que se construyen con recuerdos, vínculos y generaciones. Colón Junior cumplió este 2 de septiembre 101 años de vida y celebró la fecha con un emotivo video que recorrió su historia y puso en primer plano el sentimiento de pertenencia que identifica a los Merengues.
“101 años. Una historia. Una familia”, fue el mensaje elegido por la institución para resumir más de un siglo de vida deportiva y social.
La producción audiovisual recuperó imágenes y momentos vinculados a la trayectoria del club, pero también buscó representar el presente: los niños y niñas que llegan con sus primeras ilusiones, las familias que acompañan y todos aquellos que, de una u otra manera, dejaron una parte de su vida en la institución.
“Colón Junior es y somos todos. Es cada chico y chica que llega con una ilusión. Es cada familia que acompaña. Es cada abrazo después de un esfuerzo. Es cada persona que dejó una parte de su historia en este lugar”, expresaron desde el club.
Una historia que nació en 1925
Para encontrar los primeros capítulos de Colón Junior hay que viajar hasta un San Juan muy diferente al actual.
Durante la década de 1920, un grupo de trabajadores vinculados a la firma Santiago Graffigna comenzó a compartir encuentros de fútbol y a darle forma a una pasión que con el tiempo se transformaría en una institución.
La iniciativa de formalizar el club fue impulsada por Juan Antolín Graffigna, quien proyectaba crear una institución en terrenos pertenecientes a la empresa. Sin embargo, falleció inesperadamente a comienzos de 1925, antes de poder concretar aquel proyecto.
Su hermano, Alberto, tomó la iniciativa y, acompañado por empleados de la firma, fundó el 2 de septiembre de 1925 el Club Atlético Juan A. Graffigna, en homenaje a Juan Antolín.
El primer presidente fue Juan Nuche, mientras que los colores elegidos fueron el azul y el amarillo. El azul hacía referencia a los mamelucos utilizados por los trabajadores y el amarillo representaba la honorabilidad.
El nacimiento del sentimiento Merengue
Décadas más tarde, la institución atravesaría una transformación que daría origen a su identidad actual.
En 1964, una asamblea decidió recuperar el nombre Colón. Sin embargo, debido a la existencia de otra institución con esa denominación, fue necesario incorporar la palabra Junior.
Así nació el actual Club Atlético Colón Junior.
En esa etapa también se adoptó el blanco como color oficial, una decisión que terminaría dando origen al histórico apodo de Los Merengues.
A lo largo de su historia, cientos de deportistas, dirigentes, entrenadores, colaboradores y familias pasaron por sus instalaciones y contribuyeron a construir la identidad de una institución reconocida por su aporte a la formación deportiva sanjuanina.
Un club que sigue creciendo
Actualmente, bajo la presidencia de Gerardo Iturrieta, Colón Junior atraviesa un presente marcado por la diversidad de disciplinas y propuestas deportivas.
El club cuenta con actividades de fútbol, divisiones inferiores, escuelita, futsal, básquet, hockey sobre patines, patinaje artístico, gimnasia, boxeo y goalball, entre otras propuestas destinadas a niños, jóvenes y adultos.
Ese presente demuestra que los 101 años no representan solamente una celebración del pasado. También son una oportunidad para mirar hacia adelante y seguir construyendo nuevas historias.
“Somos recuerdos. Somos sueños. Somos esfuerzo. Somos historia. Somos familia”, resumió la institución en su mensaje de aniversario.
Más de un siglo después de aquel primer sueño nacido entre trabajadores, Colón Junior mantiene viva una identidad que se transmite de generación en generación. Porque para quienes hicieron historia en sus canchas y para quienes recién comienzan a recorrerlas, el Merengue sigue siendo mucho más que un club: es un lugar de pertenencia.
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