Zonda intensifica tareas preventivas: limpian drenajes y preparan centros de evacuación ante el riesgo de nuevas crecientes

Ante la posibilidad de contingencias climáticas y con el antecedente de las inundaciones de enero, el municipio ejecuta obras en desagües junto a Hidráulica y alista espacios de asistencia para vecinos.

Ante la inminencia de nuevas contingencias climáticas y con el claro objetivo de mitigar riesgos, la Municipalidad de Zonda puso en marcha un plan de trabajos preventivos en distintos sectores del departamento. Las primeras intervenciones se concentran fundamentalmente en la limpieza y profundización de drenajes y desagües, buscando garantizar un escurrimiento fluido del agua en aquellas áreas que históricamente sufren mayores complicaciones.

El secretario de Obras y Servicios del municipio, Ariel Sosa, detalló que las labores iniciales se despliegan en el sector oeste. “Ya se está trabajando, más en el costado oeste del departamento”, señaló. Mediante el uso de motoniveladoras, los equipos comunales operan en los barrios Obrero Municipal y Ricardo Colombo para optimizar el drenaje superficial. En paralelo, en la zona sur se llevan adelante tareas sobre los desagües en coordinación con la Dirección de Hidráulica, enfocadas en el retiro de grandes árboles y troncos caídos, como los característicos carolinos, que obstaculizan el paso de la maquinaria pesada.

El fantasma de las crecientes de enero

Las medidas preventivas adoptadas responden a un antecedente directo: las severas inundaciones registradas a fines de enero, cuando Zonda sufrió el embate de crecientes que dejaron acumulaciones de barro, postes y restos vegetales sobre la traza de la Ruta Provincial 12, llegando incluso a restringir los accesos principales y obligando a desviar el tránsito por la Ruta Provincial 60 desde Ullum. Zonas como el Jardín de los Poetas y el trayecto comprendido entre Puente Blanco y calle Las Moras padecieron los mayores daños.

Sosa recordó que el principal conflicto provino del sector sur debido a la violencia y velocidad con la que descendieron las corrientes de agua, agravadas por canalizaciones previas en otros puntos de la provincia que desmoronaron defensas naturales. Aunque estas estructuras dependen de la órbita de Hidráulica, el municipio sigue de cerca las reparaciones y refuerzos efectuados para contener eventuales volúmenes hídricos futuros.

Coordinación de emergencias y centros de evacuación

Frente a este escenario, la comuna articula acciones conjuntas con la Policía departamental y autoridades escolares con el fin de diagramar un protocolo operativo de respuesta ante emergencias. En este marco preventivo, el municipio alista espacios físicos aptos para la recepción de personas en caso de evacuaciones necesarias.

“En la zona oeste que tenemos, contamos con un CIC, estamos preparando camas para internación abreviada”, indicó Sosa, precisando que la planificación contempla un esquema inicial de unas cinco camas disponibles.

No obstante, la preocupación sigue latente en el seno de la comunidad. Vecinos y docentes, especialmente los de la Escuela Rafael Obligado —establecimiento céntrico que nuclea a unos 400 alumnos en doble turno—, remarcaron la urgencia de contar con un plan formal y estructurado de emergencia, advirtiendo que los protocolos actuales suelen canalizarse informalmente “de boca en boca”, un margen estrecho frente a la magnitud de una catástrofe climática.

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