Robó una cámara de seguridad, la instaló en su cuarto sin desvincularla y terminó espiado por el dueño
Un hombre sustrajo un dispositivo de vigilancia en Rawson y lo colocó en su domicilio. Como no borró la vinculación con la aplicación, el propietario original lo monitoreó en vivo durante cuatro días, material que facilitó la intervención policial y la identificación del sospechoso.
Un insólito episodio policial tuvo lugar en el departamento Rawson, donde un ladrón robó una cámara de seguridad y la instaló en su propia habitación sin advertir un detalle crucial: el dispositivo seguía vinculado al teléfono de su dueño. Gracias a esto, la víctima pudo observar la transmisión en vivo durante varios días y aportar las pistas clave que condujeron a los investigadores hasta el domicilio del sospechoso.
El hecho se originó en los primeros minutos del 12 de septiembre, cuando una cámara modelo IMOU Bullet blanca fue sustraída del frente de una finca. Al día siguiente, el propietario recordó que aún conservaba el código de acceso en su aplicación móvil y decidió intentar restablecer la conexión.
Para su sorpresa, el dispositivo seguía encendido y transmitiendo imágenes desde el interior de una vivienda. Durante cuatro jornadas, el damnificado observó desde la pantalla de su celular a un hombre manipulando teléfonos, computadoras y diversos objetos personales.
Las imágenes que guiaron a la Policía
El 17 de septiembre, el propietario formalizó la denuncia en la Subcomisaría Ansilta, entregando los registros audiovisuales obtenidos de la cámara. Con este material, los investigadores identificaron al sospechoso como Carlos Esteban Butierres (47) y lograron ubicar el inmueble en el barrio Alameda.
El caso quedó en manos de la UFI Delitos contra la Propiedad, bajo la fiscalía de Claudia Salica, que solicitó las medidas de rigor. El 19 de septiembre, la Policía concretó un allanamiento en el domicilio señalado: en una de las habitaciones encontraron la cámara robada, conectada a la corriente y transmitiendo en directo, tal como lo había registrado el dueño en los días previos.
Además del dispositivo, los efectivos secuestraron prendas de vestir y hallaron el DNI de Butierres, consolidando su vinculación con el lugar. En el procedimiento también se incautó un arma de fabricación casera de aire comprimido, lo que motivó actuaciones contravencionales respecto a otra persona presente en la vivienda.
En busca del sospechoso
Si bien el dispositivo fue recuperado con éxito, Carlos Esteban Butierres no se encontraba en el lugar al momento del operativo. Actualmente, pesa sobre él una orden de detención y un pedido de captura, mientras los investigadores continúan con las diligencias para dar con su paradero.
De este modo, una herramienta tecnológica concebida para la seguridad privada terminó convirtiéndose en la pieza fundamental para esclarecer el ilícito.
OP: Juan Pablo Amaya
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