El Gobierno evita un choque diplomático con Chile y “monitorea” la misión comercial entre Punta Arenas y empresarios de Islas Malvinas
“Tenemos acuerdos vigentes con Chile y esperamos que respeten esos tratados como lo hacemos nosotros”, planteó el canciller Pablo Quirno. El encuentro de negocios comenzó el lunes, continúa este martes, y participan proveedores de las petroleras Navitas y Rockhopper, a cargo de Sea Lion
El canciller Pablo Quirno descartó este martes una ruptura diplomática con Chile tras el inicio de una rueda de negocios entre empresarios de las Islas Malvinas y proveedores de Punta Arenas, pero advirtió que el Gobierno argentino monitoreará la situación y actuará dentro de su espacio jurídico, legal y diplomático si los compromisos firmados entre los presidentes Javier Milei y José Antonio Kast no se respetan.
Barros también apuntó contra el Decreto 256 de 2010, la normativa argentina que exige autorización previa para los buques que se dirigen hacia las islas. “Magallanes ha sido afectada negativamente por ciertas políticas que llevan 15 años, que limitan el acceso, la oportunidad de negocios, tanto en el ámbito de bienes y de servicios a ciertas embarcaciones”, sostuvo, y anticipó que “recién ahora va a haber un cambio en esa materia”. El ministro confirmó además que Chile planea reforzar su presencia militar en la zona austral. Sobre la exploración petrolera, fue cauteloso: reconoció que esa actividad “puede ser un poco más conflictiva”, diferenciándola del comercio de bienes básicos.
La tensión diplomática se da en un contexto que Argentina considera contradictorio. El 3 de septiembre, el mismo día en que Milei habló por cadena nacional sobre Malvinas, la naviera chilena Easter Island Naviera firmó un contrato con el gobierno isleño para operar una ruta marítima directa entre Stanley y Punta Arenas, con proyección de extenderse también a los puertos de Valparaíso y San Antonio. Esa firma ocurrió en paralelo a la reunión presidencial en la que Kast y Milei suscribieron un comunicado conjunto en el que Chile reconocía el reclamo de soberanía argentino y se comprometía a no prestar apoyo logístico al desarrollo de las islas.
En paralelo al encuentro comercial, el presidente Javier Milei instruyó el lunes a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Gobierno a iniciar el procedimiento de arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar para impedir la explotación hidrocarburífera en la Cuenca Malvinas Norte a través del proyecto Sea Lion.
En el mismo comunicado, la Presidencia ordenó iniciar procedimientos sancionatorios y denuncias penales contra la firma Thales UK Limited, a la que acusa de operar vuelos entre las Islas Malvinas y Punta Arenas mediante una aeronave con matrícula del Reino Unido y sin autorización de las autoridades argentinas. Según el Gobierno, esos vuelos trasladaron integrantes de la propia delegación isleña que participó del Business Showroom. Milei instruyó además el inicio de gestiones diplomáticas por ese caso.
Fuente: Infobae
OP: Sebastián Almada
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