Combustibles: el Gobierno volvió a postergar la suba de impuestos y busca contener el impacto en los surtidores
El Ejecutivo trasladó a noviembre la actualización pendiente de los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. La medida alcanza a la nafta y el gasoil y evita una presión impositiva adicional sobre los precios durante octubre.
El Gobierno volvió a postergar la actualización de los impuestos a los combustibles y decidió trasladar a noviembre los incrementos que debían comenzar a aplicarse desde el 1° de octubre. La medida alcanza a la nafta y el gasoil y posterga así una presión adicional sobre los precios en los surtidores.
La decisión quedó oficializada mediante el Decreto 1126/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial. La norma establece que los incrementos remanentes comenzarán a tener efecto desde el 1° de noviembre de 2026.
En los considerandos del decreto, el Ejecutivo justificó la decisión en la necesidad de continuar estimulando el crecimiento de la economía dentro de un esquema fiscal sostenible.
El mecanismo vigente establece que los montos fijos de estos impuestos se actualizan trimestralmente en función de la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC. Sin embargo, el Ejecutivo viene aplicando de manera parcial y postergando parte de esos incrementos.
La normativa anterior había establecido que los aumentos pendientes comenzarían a tener efecto desde el 1° de octubre, plazo que ahora fue trasladado un mes.
Qué pasa con los precios de la nafta y el gasoil
La decisión implica que durante octubre no se trasladará a los combustibles el incremento impositivo que estaba pendiente, aunque esto no significa necesariamente que los precios de la nafta y el gasoil permanezcan sin cambios.
Los valores en los surtidores también dependen de otros componentes de la estructura de costos y de las decisiones comerciales de las petroleras.
La postergación se produce, además, en un escenario de mayores presiones sobre los precios internacionales de la energía por el conflicto en Medio Oriente, que sumó volatilidad al mercado petrolero durante las últimas semanas.
Una estrategia que el Gobierno ya aplicó varias veces
No es la primera vez que el Ejecutivo posterga la aplicación plena de estos tributos. El Decreto 1126/2026 enumera sucesivas modificaciones realizadas desde 2025 para diferir parte de los aumentos que surgen del mecanismo de actualización.
El esquema también contempla un tratamiento diferencial para el gasoil destinado al consumo en Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe.
De acuerdo con una estimación de la consultora Economía y Energía, las postergaciones aplicadas durante 2025 implicaron una resignación de ingresos fiscales de u$s2.326 millones.
GERES (Grupo de Estudios de la Realidad Económica y Social) estima que desde 2021 se dejaron de recaudar u$s11.232 millones por el impuesto a los combustibles. Para el período desde diciembre de 2023, calcula u$s5.939 millones.
Mientras tanto, la consultora de Economía & Energía, de Nicolás Arceo calcula una pérdida cercana a u$s11.000 millones desde 2021 y de aproximadamente u$s5.700 millones desde diciembre de 2023.
Con la nueva decisión, el Gobierno vuelve a trasladar hacia adelante parte de la actualización impositiva y octubre comenzará sin el incremento tributario que estaba previsto sobre las naftas y el gasoil.
Fuente: Ámbito
OP: Sebastián Almada
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