El río San Juan duplicará su caudal en la nueva temporada y traerá alivio a los embalses
Tras cerrar un ciclo crítico de solo 753 hm³, las estimaciones oficiales prevén un derrame de entre 1.653 y 1.800 hm³ para el período 2026-2027. La recuperación de los diques genera optimismo, aunque los especialistas advierten que la sequía estructural no ha terminado.
San Juan inicia el ciclo hidrológico 2026-2027 con un panorama hídrico significativamente más alentador que el del año pasado. Según las primeras proyecciones oficiales, el río San Juan registrará un derrame estimado de 1.653 hectómetros cúbicos (hm³), con posibilidades de alcanzar un techo de 1.800 hm³, lo que significará prácticamente duplicar el volumen de agua recibido en la temporada que acaba de concluir.
Los números estimativos fueron presentados por el director de Programas de Cuencas Hidrográficas, Oscar Dolling, quien explicó que los cálculos provienen de modelos probabilísticos basados en la acumulación de nieve en la cordillera y su posterior escurrimiento. Estas herramientas técnicas cuentan con un margen de error máximo cercano al 9% para anticipar el aporte que llegará a la cuenca.
Un giro radical tras un año de severa escasez
El nuevo pronóstico marca un contraste contundente con el período 2025-2026, finalizado el pasado 30 de septiembre, el cual cerró con un magro aporte de apenas 753 hm³.
Ese ciclo anterior estuvo atravesado por constantes revisiones a la baja. Aunque el Departamento de Hidráulica proyectó inicialmente un promedio de 950 hm³, la escasez de deshielo obligó a reajustar los cálculos hacia los 633 hm³ e incluso estimaciones cercanas a los 600 hm³. Aunque el número final terminó situándose en 753 hm³, la temporada evidenció la fragilidad de la disponibilidad hídrica en la región.
Los diques inician su recuperación
El repunte proyectado para este nuevo ciclo ya empieza a impactar en la infraestructura hídrica local. Según indicó Dolling, los diques de la provincia se encuentran actualmente por encima de su cota mínima de operación y han comenzado un proceso paulatino de recarga, lo que representa un respiro indispensable tras casi una década de escasez ininterrumpida.
Para poner en perspectiva, el último año en que el río San Juan registró un caudal cercano a los 2.000 hm³ fue en 2016. Si bien la meta proyectada para este período (hasta 1.800 hm³) aún se ubica levemente por debajo del promedio histórico provincial de 1.933 hm³, el salto volumétrico representa un cambio de escenario contundente respecto a los últimos años.
Cautela: la sequía continúa siendo un desafío estructural
A pesar del optimismo que generan estas cifras, desde los organismos de gestión del agua advierten que esta mejora estacional no debe interpretarse como el fin de la sequía en la provincia.
Dolling remarcó que la cuenca responde a ciclos naturales y que el impacto favorable del fenómeno de El Niño en esta primavera no garantiza la continuidad del agua a mediano plazo, ya que podrían sucederse nuevamente dos o tres años con caudales reducidos. Por ello, las autoridades insistieron en mantener una administración prudente del recurso hídrico para consolidar las reservas de los embalses ante futuros períodos secos.
Rivero. C
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