El Gobierno cuestiona las mediciones del Indec y defiende su propio diagnóstico de la economía
Milei y Caputo afirman que las series desestacionalizadas están distorsionadas por el "cambio estructural". Economistas advierten que la medición elegida por el oficialismo oculta los frenos de la actividad.
Tras la caída del 2,9% en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) en julio y la contracción del 0,6% del PBI en el segundo trimestre, el Gobierno nacional puso en duda la metodología con la que se mide la evolución económica. Desde las más altas esferas de la Casa Rosada sostienen que los indicadores mensuales tradicionales no reflejan la realidad debido al “cambio estructural” que atraviesa el país con el modelo libertario.
Tanto el presidente Javier Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, salieron a relativizar los datos oficiales desestacionalizados, argumentando que las fluctuaciones de un mes a otro generan un “ruido” que distorsiona la dinámica de fondo.
“Cuando usted construye un indicador desestacionalizado, se arma en función de la historia. Si su economía está teniendo muchos cambios estructurales, los desestacionalizados miden mal”, argumentó Javier Milei, sosteniendo que el país se encamina a cuatro años seguidos de crecimiento.
Por su parte, Caputo reforzó esta mirada al señalar que el Estimador Mensual muestra una volatilidad de “un mes que sube y otro que baja” que no representa el escenario real. Por este motivo, el Ejecutivo prefiere enfocarse en la serie de tendencia-ciclo, con la cual aseguran que la economía acumula 29 meses de expansión y crece a un ritmo del 0,2% mensual, confiando además en que el crédito hipotecario y las inversiones del RIGI consolidarán la recuperación.
La respuesta de los economistas: los límites de la tendencia-ciclo
A pesar del diagnóstico oficial, consultores y analistas privados advirtieron sobre los severos límites técnicos de la medición que promueve el Gobierno para defender la actividad:
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Incapacidad para detectar giros: Economistas como Matías Surt (Invecq) y Martín Polo explicaron que la tendencia-ciclo es un indicador rezagado que recalcula sus valores hacia atrás con cada nuevo dato, por lo que suele detectar tarde los momentos en que la economía entra en recesión o se frena.
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Sin fundamento econométrico: Gonzalo Carrera (Equilibra) cuestionó la hipótesis del Gobierno al señalar que los cambios estructurales no invalidan el cálculo desestacionalizado, cuyo único fin es descontar factores recurrentes del calendario (como feriados o estacionalidad).
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El problema de fondo (Base 2004): Para Surt y Camilo Tiscornia (C&T), el verdadero desfasaje del Indec no está en la desestacionalización, sino en que las cuentas nacionales se siguen calculando con una matriz productiva del año 2004, a diferencia de países vecinos como Chile (base 2018) o Uruguay (base 2016).
Proyecciones y recortes en las expectativas
Frente a la oscilación de los datos mensuales, los especialistas aconsejan no sacar conclusiones con un solo mes y recomiendan mirar promedios móviles de 3 a 6 meses, herramienta con la que observan una economía estancada desde inicios de año.
En paralelo, las perspectivas del mercado privado empeoraron: el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central prevé una nueva caída del PBI en el tercer trimestre —lo que dejaría a la Argentina en una recesión técnica— y recortó la proyección de crecimiento para todo 2026 de un 2,1% a un 1,5%.
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