Murió una corredora a dos kilómetros de la meta de la maratón de Nueva York

Rachel Apa se desplomó durante su primera participación en la carrera y fue trasladada a un hospital, donde los médicos intentaron reanimarla durante seis horas. Su padre atribuyó el fallecimiento a una extraña afección muscular.

Una corredora estadounidense de 24 años murió tras desplomarse durante la maratón de Nueva York, cuando se encontraba a aproximadamente dos kilómetros de completar los 42 kilómetros de la competencia. La joven, identificada como Rachel Apa, participaba por primera vez de la prueba y sufrió una emergencia médica en Central Park, en medio de una edición que reunió a más de 60.000 participantes.

Apa había entrenado durante meses para completar el recorrido y formaba parte del equipo Parkinson’s Champions, con el objetivo de recaudar fondos para la lucha contra esa enfermedad en homenaje a su abuelo, quien murió en 2022. Su familia la acompañaba durante la carrera y seguía su desempeño a través de una aplicación de seguimiento.

La madre de la joven, Michelle Apa, se encontraba en Nueva York y había llegado hasta el tramo final para acompañarla. Sin embargo, comenzó a preocuparse cuando la aplicación mostró que Rachel había dejado de avanzar. En paralelo, su padre, Steve Apa, seguía desde Pensilvania el recorrido y mantenía contacto con ella mediante mensajes.

El colapso en Central Park y los intentos de reanimación

El episodio ocurrió cerca del kilómetro 38, en las inmediaciones de Central Park. Una testigo identificada como Michaela Nicholas, trabajadora social de un hospital, observó cómo la corredora se desplomaba y se acercó para asistirla. Dos médicos que estaban entre los espectadores comenzaron a realizarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).

Poco después, el personal médico de la maratón llegó al lugar y utilizó un desfibrilador. Los paramédicos trasladaron a Apa en ambulancia al Centro Médico Mount Sinai, donde los especialistas intentaron salvarle la vida durante aproximadamente seis horas. Finalmente, fue declarada muerta cerca de las 21.40.

Su padre sostuvo que la causa del fallecimiento habría sido una rabdomiólisis, una afección poco frecuente que provoca la descomposición del tejido muscular y puede liberar sustancias tóxicas en el organismo. No obstante, las autoridades médicas todavía investigaban el caso y no habían establecido una causa oficial.

“Es inconcebible. Tenía una perfecta salud, estaba en perfecta forma, con solo 24 años”, expresó Steve Apa al recordar a su hija.

Una deportista que buscaba homenajear a su abuelo

Rachel había sido jugadora de hockey sobre césped de la Universidad de Bucknell, en Pensilvania, donde compitió en la División I. Después de graduarse, trabajaba como gerente de producto en una empresa de componentes eléctricos y había comenzado un programa de Maestría en Administración de Empresas (MBA) en la Universidad Charleston Southern.

Su participación en la maratón tenía también un propósito solidario. En su página de recaudación explicó que su abuelo había sido uno de sus principales referentes durante la infancia y que le había enseñado a mantenerse activa, superar sus límites y afrontar desafíos.

La joven se había propuesto reunir 4.000 dólares para la lucha contra el Parkinson, pero logró superar ampliamente esa cifra y alcanzó casi 8.000 dólares antes de la carrera.

La organización New York Road Runners, responsable de la competencia, expresó sus condolencias y señaló que el último fallecimiento de un participante por un incidente médico durante la maratón había ocurrido en 2024.

“Lamentamos profundamente el fallecimiento de una de nuestras corredoras tras la carrera del domingo. Nuestros pensamientos y más sinceras condolencias están con su familia, sus amigos y toda la comunidad de corredores”, comunicaron.

 

Fuente: Ámbito

Op. F. Casas

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