Condenaron a ocho años de prisión a un hombre por abusar sexualmente de su hija desde que era niña
El acusado reconoció los hechos durante un juicio abreviado y recibió una pena de cumplimiento efectivo. La víctima pudo denunciar los abusos cuando alcanzó la mayoría de edad, luego de que su madre realizara una presentación judicial por malos tratos.
Un hombre fue condenado a ocho años de prisión efectiva por haber abusado sexualmente de su hija durante varios años de su infancia. Según la investigación judicial, los ataques comenzaron cuando la niña tenía alrededor de siete años y se prolongaron durante una parte importante de su niñez. La sentencia se dictó mediante un juicio abreviado, luego de que el acusado admitiera su responsabilidad.
La causa salió a la luz a partir de una denuncia presentada por la madre de la joven contra el hombre por situaciones de malos tratos. En ese contexto, la víctima, que ya era mayor de edad, pudo contar lo que había vivido durante su infancia y exponer los abusos sexuales cometidos por su propio padre.
Después de que se conocieran las acusaciones, el hombre se trasladó a Neuquén, donde finalmente fue detenido como resultado de las tareas investigativas de la UFI CAVIG. A partir de allí, la Fiscalía avanzó con la recolección de pruebas para sostener la acusación, pese a las dificultades que implicaba reconstruir hechos ocurridos varios años atrás y durante la minoridad de la víctima.
El debate oral estaba previsto para este miércoles, pero había sufrido dos postergaciones debido a modificaciones en la defensa del acusado. Finalmente, con una nueva abogada designada, las partes llegaron a un acuerdo para resolver el expediente mediante un juicio abreviado.
La fiscal Claudia Ruiz explicó que, en un primer momento, el Ministerio Público había solicitado una condena de 15 años de prisión. Sin embargo, luego de analizar las pruebas con la defensa, se acordó una pena de ocho años, correspondiente al mínimo previsto para el delito. El imputado aceptó los hechos y reconoció su responsabilidad penal.
Uno de los puntos destacados por la Fiscalía fue que esta modalidad permitió evitar que la joven tuviera que volver a declarar sobre los abusos y atravesar una nueva instancia de exposición frente a su agresor. La víctima fue informada sobre el acuerdo y participó de la decisión, por lo que no fue necesario que relatara nuevamente lo sucedido ante los jueces.
La investigación también presentó dificultades por el tiempo transcurrido desde los hechos y la falta de testigos, una característica frecuente en los delitos sexuales que ocurren en ámbitos privados. Además, durante el proceso debieron garantizarse las condiciones de comunicación con el acusado, quien es una persona sorda. Para ello, participaron intérpretes inscriptos en el Poder Judicial, que facilitaron la comprensión de las acusaciones y de las pruebas reunidas.
Por razones de protección y para evitar la revictimización, la identidad de la joven se mantiene bajo reserva. Tanto ella como el condenado no fueron identificados públicamente.
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