Del oro en el Ironman a pedir ayuda para comer: la pesadilla del triatleta Gaetan Fetaud
El deportista francés nacionalizado paraguayo, ganador de la clasificación general del Ironman 51.50 San Juan, perdió los ahorros de toda su vida tras la intervención de la entidad bancaria en su país. Hoy depende de la solidaridad ajena para subsistir junto a su familia.
El reciente ganador de la general masculina del Ironman 51.50 San Juan, Gaetan Fetaud, atraviesa una pesadilla económica. El triatleta se quedó sin acceso a sus fondos tras la intervención y el cierre de Ueno Bank en Paraguay, perdiendo el capital que había reunido a lo largo de 20 años de trabajo.
“Yo personalmente perdí el 100% de mi dinero, toda mi vida”, expresó con crudeza el deportista de 34 años, quien operaba con la entidad desde hace dos años y medio. Allí había depositado los ahorros traídos de Europa y el dinero de la venta de su departamento, con el objetivo de financiar los futuros estudios universitarios de sus hijos.
Solidaridad para lo básico y un futuro incierto
Con apenas 34 dólares disponibles en otra cuenta, la situación cotidiana se volvió insostenible. Su equipo, Nike Pro Coaching, debió organizar una colecta para cubrir sus gastos más urgentes.
“Me ayudaron para poder poner gasolina, pagar comida a sus hijos, la escuela y los gastos del día a día. Pero en breve se van a terminar esos 500 dólares”, advirtió Fetaud, quien no cuenta con familiares que puedan asistirlo y cuya esposa se encuentra sin empleo.
Respecto a la restitución de fondos, el atleta indicó que le informaron sobre una cobertura garantizada de hasta 38.000 dólares, aunque sin plazos claros. Si bien el Banco Central paraguayo comenzó a devolver dinero a pequeños depositantes (menos de 1.500 dólares), su caso sigue sin novedades.
Un escándalo financiero y político sin precedentes
Ironías del destino, la crisis financiera lo golpeó en su momento de mayor gloria deportiva, tras consagrarse en tierras sanjuaninas con un tiempo de 2 horas y 44 segundos.
El colapso de Ueno Bank sacudió a Paraguay al dejar sin acceso a sus cuentas a unos 2,9 millones de clientes (el 60% de la población adulta). La intervención se originó tras detectarse graves irregularidades en créditos otorgados a empresas del Grupo Vázquez, holding controlador del banco. El escándalo escaló rápidamente a la esfera política, derivando en la renuncia del presidente Santiago Peña y del ministro del Interior, Enrique Riera.
Mientras la Justicia y el sistema financiero intentan reestructurar los pagos, el triatleta que brilló en San Juan enfrenta hoy el desafío más difícil de su vida: reconstruir su futuro desde cero.
Op: J. Amaya
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