Alerta en el campo sanjuanino: el INTA perdió un tercio de su personal y se frena la ayuda a productores

Trece retiros voluntarios recientes profundizaron la crisis. Advierten que agencias clave quedaron casi vacías y que la administración está al borde de la parálisis.

La Estación Experimental Agropecuaria (EEA) San Juan del INTA se enfrenta a un escenario crítico. Una masiva ola de bajas puso en jaque su capacidad operativa: 13 trabajadores se sumaron recientemente al régimen de retiros voluntarios, lo que equivale a perder el 18% del personal en un solo movimiento.

Sin embargo, el panorama es aún más alarmante cuando se mira el mediano plazo. Si se suman las bajas acumuladas y las vacantes congeladas desde diciembre de 2023, el organismo ya perdió cerca del 30% de toda su planta de personal, pasando de 71 agentes a una estructura severamente diezmada.

Extensión e Investigación: el conocimiento, en retirada

El golpe más duro impactó directo en el corazón operativo del INTA: el área de Extensión, el puente que une la ciencia con el surco. Seis de las bajas corresponden a este sector. La consecuencia en el territorio es inmediata: las agencias de Pocito y Caucete quedaron con apenas dos personas para responder a las demandas de los productores, cooperativas y municipios de esas zonas.

Por el lado de Investigación, las cuatro bajas registradas significan una pérdida invaluable de capital intelectual, afectando a profesionales con doctorados y científicos en plena formación que lideraban proyectos de desarrollo local.

El embudo administrativo: una sola persona para todo el organismo

Más allá de la asistencia técnica en el campo, el peligro inminente de parálisis se mudó a las oficinas. Tras el retiro de la administradora y de otro agente, toda la gestión administrativa de la Experimental San Juan quedó en manos de una única persona. Desde la institución advirtieron que, bajo estas condiciones, es materialmente imposible garantizar el funcionamiento normal y legal de la dependencia.

Radiografía del ajuste: De los 13 nuevos retiros, 9 corresponden a profesionales, 1 a personal técnico y 3 a tareas de apoyo.

El INTA San Juan sostiene una red de agencias que cubre Pocito, San Martín, Caucete, Valle Fértil, Calingasta, Iglesia y Jáchal. Hoy, la drástica reducción de sus recursos humanos amenaza con transformarlas en cáscaras vacías, dejando al sector agropecuario sanjuanino sin su principal respaldo tecnológico y técnico.

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