Alerta en Estados Unidos por el humo de los incendios en Canadá: varias ciudades registran niveles peligrosos de contaminación
Las autoridades sanitarias advirtieron que la exposición al humo puede afectar incluso a personas sin enfermedades preexistentes y pidieron extremar las precauciones
El humo procedente de cientos de incendios forestales activos en Canadá avanzó este jueves sobre amplias zonas del norte de Estados Unidos y provocó alertas sanitarias por niveles peligrosos de contaminación atmosférica en estados como Michigan, Minnesota, Illinois, Ohio y Nueva York. Las autoridades recomendaron limitar las actividades al aire libre y permanecer en interiores en las áreas más afectadas.
La concentración de partículas finas llevó a varias ciudades a registrar índices de calidad del aire considerados insalubres o peligrosos. Detroit llegó a ubicarse entre las ciudades con peor calidad del aire del mundo, con un índice de contaminación extremadamente elevado según sistemas internacionales de monitoreo.
Los registros oficiales mostraron condiciones críticas en sectores del Medio Oeste y la región de los Grandes Lagos. Minneapolis, Milwaukee, Toronto y otras zonas urbanas reportaron niveles que obligaron a emitir advertencias para la población, mientras que al menos diez estados estadounidenses presentaron lugares con mediciones clasificadas como “insalubres”.
En Chicago, algunos residentes describieron las condiciones como inusuales debido a la densidad del humo. “Es una locura porque cuando miras afuera piensas que es niebla, y la ciudad está completamente cubierta, pero es humo, porque cuando salimos nos arde”, explicó Stephanie Villanova, una habitante de 33 años que caminaba por el centro de la ciudad junto a su padre y ambos utilizaban mascarillas.
El deterioro de la calidad del aire llevó a la suspensión de actividades públicas. En Minnesota fueron cancelados eventos al aire libre, conciertos y programas recreativos, mientras que en Minneapolis se cerraron temporalmente piscinas municipales, campamentos, campos de golf y otras actividades organizadas por las autoridades locales.
“Un río de humo” desde Canadá
Los incendios que originan la nube contaminante continúan activos en varias provincias canadienses. Los registros oficiales indicaban que 858 incendios permanecían en curso, de los cuales 111 estaban fuera de control. La mayor concentración se encontraba en Manitoba, Saskatchewan y Ontario.
Durante la actual temporada de incendios, aproximadamente 2,4 millones de hectáreas han sido consumidas por el fuego en Canadá.
Una de las zonas más afectadas es el norte de Ontario, donde grandes incendios forestales generaron columnas de humo que alcanzaron ciudades como Thunder Bay y Toronto. En algunas comunidades indígenas, los incendios obligaron a evacuaciones. Helen Paavola, jefa de la Primera Nación Namaygoosisagagun, afirmó que una inspección aérea mostró que su comunidad había quedado “reducida a cenizas”.
El humo se desplazó hacia el sur impulsado por los vientos y alcanzó regiones estadounidenses alejadas de los focos de fuego. En la zona de Iron Range, en Minnesota, se registraron concentraciones de partículas finas que superaron ampliamente los límites considerados peligrosos.
“Es básicamente un río de humo que está entrando al Medio Oeste en este momento”, explicó Emily Fischer, química atmosférica y profesora de la Universidad Estatal de Colorado. La especialista señaló que estos episodios están relacionados con los cambios en las condiciones climáticas que favorecen temporadas de incendios más intensas.
Nueva York activa medidas preventivas
En Nueva York, la presencia de humo generó cielos con tonalidades anaranjadas y un olor fuerte en el ambiente. Las autoridades activaron protocolos de emergencia por contaminación y ampliaron las medidas para proteger a los habitantes, especialmente a personas mayores, embarazadas y aquellas con enfermedades cardíacas o respiratorias.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, advirtió que la jornada representaba el peor momento del episodio y pidió precaución a toda la población.
“Con niveles insalubres, todos, no solo las personas con asma o problemas cardíacos, no solo los adultos mayores, todos pueden sentir efectos en la salud. Hoy todos los neoyorquinos deben tomar precauciones”, afirmó.
La ciudad distribuyó mascarillas KN95 en bibliotecas, estaciones de policía y estaciones de bomberos para reducir la exposición al aire contaminado.
La situación generó además preocupación por eventos masivos previstos en la región, incluida la final del Mundial de fútbol programada en Nueva Jersey, donde se espera la presencia de decenas de miles de espectadores.
Los incendios provocaron reclamos de algunos legisladores estadounidenses, especialmente en Michigan, donde representantes republicanos pidieron al Gobierno canadiense mejorar la gestión de los incendios forestales.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, defendió la cooperación entre ambos países y aseguró que existe una responsabilidad compartida para enfrentar el cambio climático. También indicó que su Gobierno mantiene comunicación constante con las provincias y comunidades afectadas.
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, rechazó las críticas sobre la respuesta provincial y aseguró que más de 150 equipos de bomberos trabajan en la zona.
“Gastaremos lo que sea necesario”, afirmó Ford.
Los especialistas explican que los incendios forman parte del ciclo natural de los bosques boreales canadienses, pero advierten que en los últimos años han aumentado su frecuencia e intensidad. Además, las corrientes de humo pueden permanecer durante semanas en la atmósfera y desplazarse miles de kilómetros, generando impactos sanitarios más allá de las áreas donde se originan los incendios.
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