Alerta por una posible falta de gas: la industria evalúa frenos en la producción y un plan de “contingencia energética”

Frente a la demora de buques y el encarecimiento del GNL, una cámara privada propuso reemplazar el suministro de red por insumos alternativos. El sector exige que el Estado absorba los sobrecostos internacionales para evitar un mayor impacto productivo.

La incertidumbre por el abastecimiento de gas natural para este invierno ya llegó a las máximas cúpulas industriales de Argentina. Mientras el Gobierno apura gestiones para que los buques de GNL lleguen a tiempo, la Cámara Argentina de Gas Licuado de Petróleo (CEGLA) recomendó a la Unión Industrial Argentina (UIA) un plan de contingencia energética que apunta a reemplazar el suministro tradicional por insumos alternativos ante posibles cortes o subas de costos.

La propuesta, impulsada por el presidente de CEGLA, Pedro Cascales, se basa en la adopción de sistemas de respaldo con propano-aire y quemadores duales. Cascales sostuvo en un comunicado que “en Argentina existe excedente de GLP, lo que permite soberanía energética”, y destacó que estos sistemas permiten a la industria mantener la producción sin depender exclusivamente del gas natural de red.

En tanto, según fuentes de la industria consultadas por este medio, la preocupación central es el tiempo. La reciente licitación desierta para privatizar la importación de GNL encendió alarmas por posibles demoras justo cuando el termómetro empieza a bajar. Además, el costo del fluido se duplicó respecto del año anterior por el impacto del conflicto en Medio Oriente, un factor externo que escapa al control local y afecta a todos los países importadores.

Frente a este escenario, fuentes con conocimiento de las transacciones indicaron a este medio que la industria solicitó al Gobierno que absorba el diferencial de precios causado por la guerra. El planteo consiste en que las empresas paguen un valor de mercado estandarizado, mientras que el sector público cubra el sobrecosto vinculado a factores externos. El objetivo de la propuesta es evitar que el encarecimiento energético se traslade a los precios finales de los productos, en un contexto marcado por la caída de la demanda interna y de la utilización de la capacidad instalada. Hasta el momento, no hubo respuesta por parte del Ejecutivo en esta materia.

Hombre de espaldas con camiseta azul opera una máquina pulidora en una planta industrial. Piezas metálicas y estanterías azules llenan el fondoSectores de alto consumo energético, como fabricantes de ladrillos y porcelanato, analizan adelantar su producción para evitar los picos de costos del GNL importado

Las fuentes consultadas advirtieron que el costo final del GNL será clave para definir la operatoria de muchos sectores, especialmente aquellos con alto consumo energético, como los fabricantes de ladrillos y porcelanato. Ante la imposibilidad de afrontar precios elevados, algunas industrias evalúan suspender, adelantar producción o directamente no consumir GNL, dependiendo de su nivel de stocks y las condiciones climáticas, que determinan los picos de demanda y resultan difíciles de anticipar.

Esta situación se da en paralelo a pisos históricos en la utilización de la capacidad instalada en la industria manufacturera. En febrero, según los últimos datos del Indec, el indicador se situó en 54,6%, por debajo del 58,6% registrado en igual mes de 2025, y cerca de los valores más bajos en 14 años. Esta situación va acompañada de caídas en el consumo interno, líneas de producción interrumpidas y una creciente presión de las importaciones.

El abastecimiento de gas enfrenta restricciones y precios récord para el invierno

El invierno presenta un escenario particularmente incierto para la cobertura energética industrial. Este año, según estimaciones del sector, la Argentina necesitaría la importación de entre 20 y 24 buques de gas natural licuado (GNL), aunque solo tres arribos están confirmados para mediados de mayo. La creciente demanda invernal supera la capacidad de transporte nacional, obligando a sostener importaciones en un contexto internacional adverso: el conflicto en Medio Oriente duplicó los precios respecto del año anterior, y la volatilidad en los contratos agrava la incertidumbre.

La mayor parte del GNL importado se destina a cubrir necesidades industriales, mientras que la producción nacional prioriza el suministro a hogares, hospitales y escuelas, según las regulaciones vigentes.

Es por eso que en la última semana, las principales distribuidoras del Área Metropolitana de Buenos Aires, Naturgy y Metrogas, determinaron límites a la venta de GNC en estaciones de servicio con el fin de mantener la presión en los gasoductos. La medida se implementó durante el primer pico de frío polar en Buenos Aires, que registró temperaturas de un solo dígito y alertas meteorológicas en toda la provincia.

El costo del GNL se duplicó por el conflicto en Medio Oriente
El costo del GNL se duplicó por el conflicto en Medio Oriente

Hay un antecedente reciente que refuerza la preocupación del sector: el informe más reciente del Indec revela que la distribución de gas en el país cayó 8,1% interanual en el cuarto trimestre de 2025, principalmente a causa de un menor consumo industrial. Los volúmenes entregados a usuarios industriales retrocedieron de 4.788,3 millones de m³ a 4.401,7 millones de m³ entre el final de 2024 y de 2025.

La producción energética total también descendió: al cierre de 2025, el sector mostró una baja interanual de 0,4%, mientras el retroceso desestacionalizado fue de 1,2% frente al trimestre previo, según cifras de Indec citadas por Infobae. Sin embargo, dentro de la matriz energética, la generación neta de electricidad se incrementó 4,2% y los derivados del petróleo subieron 2,5% interanual.

Alternativas al gas natural

En respuesta directa a la crisis energética actual, la Cámara Argentina de Gas Licuado de Petróleo enfatizó que el GLP se perfila como la alternativa más competitiva, limpia y de rápida implementación frente a otros combustibles líquidos, posibilitando que la industria no quede atada a restricciones provenientes tanto de condiciones climáticas como de faltantes de infraestructura de gas.

En detalle, los sistemas de propano-aire (SNG) generan un combustible intercambiable técnica y operativamente con el gas natural, mientras que los quemadores duales facilitan la transición entre el gas natural y el gas licuado de petróleo (GLP), aprovechando su versatilidad y la posibilidad de almacenamiento propio en planta. Esto busca evitar la paralización productiva ante interrupciones o encarecimientos en los combustibles tradicionales.

Pedro Cascales, presidente de la CEGLA, resumió el objetivo de la propuesta al afirmar: “El objetivo es avanzar en soluciones conjuntas que aseguren la soberanía energética de las fábricas argentinas y protejan el entramado productivo nacional en un contexto global y local de alta incertidumbre”.

Fuente: INFOBAE

Por: G. Herrera

Los comentarios están cerrados.