Alquileres para la minería en San Juan: expectativas altas y una demanda real que aún es selectiva

La creciente expectativa por el desarrollo minero en San Juan genera un aumento en las consultas de propietarios que buscan ofrecer sus inmuebles a empresas del sector; sin embargo, desde el mercado inmobiliario advierten que la demanda real sigue siendo limitada y selectiva, ya que las compañías exigen características específicas y los precios pretendidos suelen requerir ajustes para concretar los contratos.

El creciente desarrollo minero en San Juan está transformando las expectativas de numerosos propietarios de inmuebles, quienes comenzaron a mirar a las empresas del sector como potenciales inquilinas de viviendas, oficinas y galpones. Sin embargo, desde el sector inmobiliario advierten que este optimismo genera una brecha frente a la demanda real, ya que las compañías buscan características muy específicas y la oferta actual no siempre se ajusta a esos requerimientos.

El fenómeno fue descripto por Esteban Costela, presidente del Colegio Público de Corredores Inmobiliarios de San Juan, quien señaló que es frecuente recibir a dueños que se acercan con propiedades de todo tipo exigiendo destinarlas a la minería. No obstante, cuando esas expectativas se traducen en valores elevados que no se condicen con las necesidades del mercado, los inmuebles permanecen largos períodos sin alquilarse, obligando a los propietarios a reconsiderar y sincerar los precios.

A pesar de esta desproporción inicial, la actividad minera ya genera movimientos concretos en segmentos específicos, tales como residencias para personal jerárquico —principalmente en el Centro, Macrocentro y barrios privados—, oficinas para equipos de trabajo e instalaciones para actividades logísticas o industriales. Un ejemplo de la complejidad de la demanda se evidenció con proyectos como Los Azules, que requirieron una gran cantidad de oficinas en un mismo edificio, un pedido difícil de satisfacer de forma inmediata por las particularidades del espacio solicitado.

Desde la entidad inmobiliaria aclararon que, si bien el sector minero dinamiza nichos puntuales, este movimiento todavía no logra modificar la aguja del mercado general en San Juan. En paralelo, el mercado residencial tradicional mantiene una relativa estabilidad en sus precios, aunque con plazos de alquiler más extensos —que pasaron de concretarse en un mes a demorar alrededor de dos meses—, mientras las familias evalúan minuciosamente sus gastos antes de firmar un contrato.

Rivero

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