“Apoyamos la obra pública, pero no un cheque en blanco”: el fuerte reclamo de Aballay por los US$ 600 millones

El intendente de Pocito respaldó la necesidad de infraestructura ante el freno nacional, pero criticó con dureza que el proyecto se haya aprobado "a libro cerrado" y sin un listado detallado de las obras para los departamentos.

La histórica aprobación de la Ley de Financiamiento por hasta US$ 600 millones sumó una fuerte voz de peso territorial dentro del peronismo. El intendente de Pocito, Fabián Aballay, fijó la postura de su espacio frente al megaendeudamiento impulsado por el gobernador Marcelo Orrego. Si bien se diferenció de una oposición “obstruccionista”, lanzó duras críticas a la falta de transparencia, el apuro legislativo y la ausencia de datos técnicos clave en el expediente.

“Entendemos que es un día histórico porque la provincia busca tomar el préstamo más grande de su historia. Queremos que quede totalmente claro: no nos oponemos a la obra pública ni a la generación de empleo, pero un proyecto de esta magnitud exigía información y debate”, remarcó Aballay.

Las tres alarmas que encendió Pocito

El jefe comunal respaldó el rechazo de los diputados de su bloque y desmenuzó las principales inconsistencias que, según él, presentaba la iniciativa oficialista:

  • Expediente “vacío”: Aballay advirtió que los legisladores votaron a ciegas respecto al destino de los fondos. “Ni siquiera hay un detalle de obras. El expediente no tiene esa información que hoy necesitamos saber todos los sanjuaninos”, señaló.

  • Incertidumbre financiera: El intendente alertó sobre los cabos sueltos del crédito en el mercado internacional: “No está clara la tasa de interés ni sabemos en qué tiempo habrá que devolver este empréstito”.

  • Falta de debate: Criticó que el proyecto no haya pasado por comisiones, lo que impidió analizar alternativas locales como el uso del fondo anticíclico de la provincia a modo de préstamo, evitando así la deuda externa.

La encrucijada de los intendentes: parálisis nacional y desempleo

Aballay no esquivó la realidad que viven los municipios y reconoció la encrucijada en la que se encuentran los gobiernos locales tras el “parate” total dispuesto por la gestión de Javier Milei.

“Hay un gobierno nacional que bajó la persiana a la obra pública. Las comunidades reclaman pavimento, saneamiento, alumbrado y viviendas. Hoy el índice de desocupación es importante y a los intendentes nos golpean la puerta todos los días pidiendo un trabajo que no les podemos dar”, graficó con preocupación.

Sin embargo, para el dirigente pocitano, la crisis social y la cercanía del año electoral no justifican el endeudamiento familiar de la provincia en el peor escenario posible. “Miremos lo que hace cada uno de nosotros en este contexto en su propia casa: lo que menos hacemos es endeudarnos o adquirir compromisos a futuro. No es el mejor momento económico para tomar una deuda de esta consideración”, concluyó.

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