Avanza el traslado de la avícola de Santa Lucía tras años de denuncias por fallas sanitarias
La granja de calle Balcarce y Pellegrini dejará de operar como criadero y se radicará en un polo automatizado en San Martín. Mientras se evalúa el cronograma de salida, imponen medidas estrictas para controlar la plaga.
En un paso clave para destrabar el conflicto ambiental que aqueja a los vecinos de Santa Lucía, la granja avícola ubicada en la esquina de Balcarce y Pellegrini inició su proceso de retiro definitivo del departamento. Tras la acumulación de denuncias vecinales e inspecciones por invasión de moscas e irregularidades sanitarias, el subsecretario de Desarrollo Sustentable de la provincia, Héctor Bustamante, confirmó la presentación formal del plan de cierre y traslado de la planta hacia San Martín.
La propuesta formulada por la empresa contempla un periodo de tres meses para concretar el vaciamiento progresivo del predio, suspender el ingreso de nuevas aves y llevar a cabo una limpieza integral del establecimiento. De acuerdo con lo manifestado por los propietarios, una vez finalizada la evacuación, el sitio conservará únicamente una función comercial como boca de expendio de huevos.
Actualmente, las inspecciones técnicas de la Secretaría de Ambiente constataron que, de los cinco galpones que operaban en el predio, solo dos mantienen aves en su interior. La producción restante migrará de forma completa a una nueva planta totalmente automatizada en el departamento San Martín.
Evaluación de plazos y presión judicial Pese al plazo de tres meses solicitado por la avícola, las autoridades ambientales analizan acortar los tiempos de ejecución. “Estamos evaluando técnicamente si la gestión lo amerita o se puede achicar, porque la intención es que se acorten los tiempos al máximo”, enfatizó Bustamante, señalando que la resolución oficial se notificará la próxima semana.
Durante la etapa de transición, Ambiente impondrá medidas de mitigación obligatorias para contener la proliferación de insectos, exigiendo tratamientos larvicidas, limpieza de corrales y el incremento de trampas en el perímetro.
El desenlace llega tras la intervención del Segundo Juzgado de Faltas, la Policía Ecológica e informes del grupo Gedinaa, los cuales documentaron la presencia de más de 1.500 moscas en zonas residenciales lindantes al Club Atlético Argentino, sumado a las denuncias por falta de habilitación municipal y del SENASA.
Los comentarios están cerrados.