Avanza la causa contra los operarios de OSSE que causaron el agua turbia

Las autoridades de Obras Sanitarias prefieren no hablar mientras sigue la investigación judicial. En la planta potabilizadora siguen la misma línea y ni el sindicato emitió opinión.

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Lo que sucedió el pasado 6 de diciembre en la planta potabilizadora de Marquesado sigue sin tener una explicación, ni con micrófonos prendidos, ni apagados. Al parecer, todo dependerá de la investigación judicial, que empezó oficialmente el pasado lunes tras la audiencia de formalización y que tiene plazo máximo de cuatro meses. Los fiscales estuvieron de acuerdo con los denunciantes y los acusaron de adulterar agua potable, un delito penal grave.

Tal como se publicó al inicio de este escándalo, la maniobra que hicieron los operarios, por la que terminó contaminándose agua potable con bacterias es inexplicable. Alejandro Bustos es quien aparece en el video abriendo una válvula de desagote de la cisterna grande, donde debía acumularse y tratarse agua potable. Cinco horas después, los tres acusados, Fabián Ovejero, Hugo Godoy y el mismo Bustos cerraron el paso del agua.

Pero en ese tiempo, porque había otra compuerta accionada, entró agua turbia y con presencia de bacterias al agua potable. Según la investigación, también adulteraron las planillas de calidad de agua, ocultando la contaminación.

Según explicó el fiscal Iván Grassi, el peligro concreto se ocasionó porque ingresó barro del decantador, donde había microorganismos potencialmente peligrosos, que vienen con el agua naturalmente. Esa sería la acción que constituiría el delito de adulteración de agua potable. Que no hayan anotado en las planillas los resultados del turbidímetro podría entenderse como una forma de ocultar lo que ocurrió.

En principio, los investigadores deberán determinar qué rol tuvo cada uno de los operarios, aunque ya saben quién abrió la válvula de la cisterna, ya que está filmado. Además, investigan si hubo afectados, si alguna persona se enfermó por lo que sucedió y han pedido informes a hospitales. Esto entraría como un agravante si se confirma.

Pero si bien hubo 182 denuncias en pocas horas al día siguiente todavía no encuentran afectados. Esto a pesar de que ocurrió en el inicio de una ola de calor, porque la mayoría de los usuarios no consumieron agua. Además, los estudios de la Universidad Católica determinaron que gracias a que aumentaron el nivel de cloro al máximo no había bacterias en el agua.

En medio, las autoridades de OSSE decidieron no hablar al respecto hasta que haya avances. No hubo declaraciones a la prensa porque son parte de la investigación judicial, ya que el denunciante es el presidente de Obras Sanitarias, Guillermo Sirerol.

 

Por: Carolina Putelli

Op: Juan Llarena

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