La entidad monetaria se quedó con apenas USD 20 millones en la segunda semana de mayo; en la primera había comprado USD 520 millones. La fuerte demanda de los importadores y los pagos por la energía le jugaron en contra.

El Banco Central cerró una semana negativa en cuanto a sus intervenciones en el mercado cambiario con compras por apenas USD 20 millones, pese a que mayo es uno de los meses con mayor liquidación de divisas por parte de los agroexportadores. El lunes 9 el BCRA había conseguido comprar USD 110 millones, pero las posteriores ventas diluyeron esa cifra. En la primera semana de mayo el Central había conseguido hacerse de USD 520 millones.

Las compras en el mercado resultan vitales para el Banco Central porque le permiten reforzar las reservas, lo que además constituye uno de los compromisos asumidos por el gobierno argentino en su programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Y estacionalmente el segundo trimestre del año es el mejor momento para hacerlo, ya que el campo liquida con intensidad.

El monto negociado en el segmento de contado (spot) del mercado mayorista alcanzó este viernes los USD 284,1 millones, una cifra sensiblemente menor a los casi USD 400 millones del jueves, mientras que la demanda privada de divisas siguió firme y acotó el margen de compras para el BCRA.

“La demanda se mantuvo fuerte y el BCRA hizo una compra de un saldo de casi USD 5 millones”, precisaron fuentes del mercado a Infobae. La entidad monetaria volvió al saldo positivo después de dos ruedas cambiarias en las que sacrificó unos USD 100 millones en ventas netas. “La demanda de divisas de esta semana se vio incrementada por el pago puntual de energía, que rondó los USD 250 millones”, por la importación de dos embarques de Gas Natural Licuado, en lo que definieron como “operaciones puntuales previstas para esta altura del año”.

De esta forma, en lo que va del mes de mayo, el Banco Central sostiene el saldo de compras netas en la plaza mayorista a unos 540 millones de dólares. En lo transcurrido del 2022, el BCRA sostiene un saldo neto positivo por unos USD 652 millones por su participación cambiaria.

Un informe de Ecolatina señaló que “la meta de acumulación de reservas le pone un tope al nivel de importaciones que se pueden pagar con el actual nivel de oferta de divisas, sobre todo al descontar que las compras de energía crecerán fuertemente, sumado al salto de la inflación global, el encarecimiento de los fletes y el recalentamiento del déficit turístico. Asimismo, y más allá de la disponibilidad de divisas, aún resta saber si el abastecimiento de energía será suficiente para evitar cortes de gas en el invierno, pudiendo afectar al entramado industrial”.

En este sentido, “en buena medida la capacidad de seguir creciendo al actual ritmo dependerá fundamentalmente del nivel de reservas del BCRA. Un mayor control de las importaciones limitaría la expansión del mercado interno vía una menor disponibilidad de insumos y bienes -en cantidad y variedad-, afectando la actividad fabril, presionando sobre los precios o postergando la decisión de compra de los consumidores. Como antecedente vale remitirse a lo ocurrido en octubre 2021, cuando la restricción al pago anticipado de importaciones indujo una caída fuerte de la industria. Al mismo tiempo, restringir aún más las compras externas podría entrar en conflicto con el compromiso de no seguir fortaleciendo las restricciones cambiarias”, describió el informe de Ecolatina.

Los analistas de Aurum Valores apuntaron que “se aleja más del cumplimiento de la meta de acumulación de Reservas Internacionales Netas (RIN)”, pues el Banco Central “debería acumular USD 83 millones por día de RIN hasta fin de junio. Desde que empezó a comprar dólares con mayor fuerza el 29 de abril, logró un promedio de USD 48 millones diarios”.

No obstante, Juan Manuel Garzón, economista del IERAL de la Fundación Mediterránea, afirmó que “el escenario externo se viene mostrando muy favorable para Argentina desde fines del 2020 hasta el presente en lo que respecta a precios de commodities agrícolas”.

“Para tener orden de magnitud de este shock externo favorable, una cosecha de 22 millones de toneladas de trigo, de 43 millones de toneladas de soja y de 50 millones de toneladas de maíz, que son los volúmenes aproximados que tendrá el ciclo agrícola 2021/2022, vale 51.000 millones de dólares a los precios internacionales de este año, pero 31.000 millones a los precios del 2020″, agregó Garzón.

Fuente: INFOBAE

Por: Graciela Herrera