Esa institución continúa con la atención por turnos. La Asociación Bancaria aseguró que casi el 30% de los empleados de todos los bancos con sede en la provincia trabajan desde su casa por ser personas de riesgo o por tener otras dispensas durante la pandemia.

Por el notable aumento de casos de coronavirus en la Argentina, el domingo el Gobierno de Alberto Fernández dispuso que desde el lunes los empleados de todas las reparticiones nacionales hagan teletrabajo.

Esta medida que duraba hasta este miércoles, pero que se extendería por la suba de contagios en los últimos días, no fue acatada en la provincia, debido a que la situación sanitaria es distinta a la de las grandes urbes. Sin embargo, el lunes decidieron reducir la cantidad de personas destinadas a la atención al público en la sucursal del Banco Nación de San Juan, que cumple con la atención de los turnos otorgados previos a esa disposición.

“Hablé con el gerente regional y el lunes cerca del mediodía salió la comunicación para que se restrinja, en la medida de lo posible, hasta el 50% la atención, sin anular totalmente algunas de las actividades y las oficinas, para que sea la menor cantidad de trabajadores presenciales”, le dijo a Telesol Diario Mario Matic, secretario general de la Asociación Bancaria.

Dispensas por la pandemia

Matic contó que entre todas las entidades financieras con sede en San Juan hay muchos empleados bancarios que no asisten durante la pandemia a sus lugares de trabajo. “Corresponde a un 30% del total, entre los dispensados (la mayoría personas de riesgo) y los grupos de resguardo”, aseguró.

Desde el inicio de la emergencia sanitaria, la mayoría de los bancos cumplieron sus tareas con rotaciones de equipos de trabajo cada 14 días. Pero con la baja de los contagios hubo mayor presencialidad, dijo el titular de la Bancaria.

Ahora esas instituciones se desempeñan con “un pequeño grupo de resguardo, que trabaja de forma remota” y cuando aparece un caso positivo, tras el que se detectan también sus contactos estrechos, regresan a la presencialidad en reemplazo de los aislados.

Por. PABLO ZAMA