Bélgica enfrenta una intensa ola de calor con temperaturas récord y alertas sanitarias

Las altas temperaturas afectan a gran parte del país europeo, donde las autoridades emitieron recomendaciones para proteger a la población más vulnerable. El fenómeno también impacta en el transporte, la energía y las actividades al aire libre.

Bélgica atraviesa una fuerte ola de calor que ha llevado los termómetros a superar los 35 grados en varias regiones del país, generando preocupación entre las autoridades sanitarias y meteorológicas. El fenómeno, poco habitual para esta época del año en el norte de Europa, obligó a activar protocolos especiales para proteger a los sectores más vulnerables de la población.

Las ciudades más afectadas son Bruselas, Amberes y Lieja, donde las elevadas temperaturas se combinaron con altos niveles de humedad, incrementando la sensación térmica y el riesgo de golpes de calor. Los servicios de emergencia reportaron un aumento en las consultas médicas relacionadas con la deshidratación y problemas respiratorios.

Ante este escenario, el gobierno belga recomendó evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, mantener una adecuada hidratación y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Además, varios municipios habilitaron espacios climatizados para brindar refugio a quienes no cuentan con sistemas de refrigeración en sus hogares.

La ola de calor también provocó inconvenientes en el sistema de transporte, con restricciones de velocidad en algunas líneas ferroviarias debido a la dilatación de los rieles y controles adicionales en la infraestructura vial. Asimismo, se registró un aumento significativo en el consumo eléctrico por el uso masivo de ventiladores y equipos de aire acondicionado.

Los especialistas atribuyen la frecuencia e intensidad de estos eventos extremos al cambio climático, que está generando veranos cada vez más cálidos en distintas regiones de Europa. Los pronósticos indican que las altas temperaturas podrían mantenerse durante los próximos días, por lo que las autoridades continúan monitoreando la situación y reforzando las medidas preventivas.

Mientras tanto, la población belga busca adaptarse a un fenómeno climático cada vez más recurrente, en medio de un verano que ya se perfila como uno de los más calurosos de los últimos años.

fuente: tn

op: checo murciano

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