Boca Juniors y River Plate: polos opuestos en la montaña rusa del fútbol argentino

En 10 días, invirtieron roles. Se viene el Superclásico el 9 de noviembre y será más decisivo que nunca para los dos.

Un día el cielo, al otro el infierno… Sin escalas, sin purgatorio. Así viven sus días los dos colosos del fútbol en la Liga del campeón del mundo. Así es Argentina, su gente, su economía, su estabilidad. Todo cambia de un momento a otro, todo deja de ser para ser otra cosa. Y tanto Boca Juniors como River Plate empezaron a mirar de reojo el Superclásico que será en La Bombonera dentro de 33 días, sabiendo que todo puede pasar. Que un día es la gloria y al otro, Devoto como siempre lo repetía el gran Diego Armando Maradona.

POSITIVO

Pasó la fecha 11 del Clausura y todo cambió. La euforia de Boca por el 5-0 a Newell’s les devolvió vida, incluso al golpeado ciclo personal de Miguel Russo que por fin tuvo un domingo feliz, sosteniendo esa pelea contra su enfermedad que parecía agudizarse con cada mal paso del equipo. Por fin se le alinearon los planetas a Boca. Goleó en su casa, pasó a la punta de la Zona A tras la caída de Unión en Santa Fe y mirando al gran objetivo que es volver a la Copa Libertadores de América, escaló a la segunda posición de la Tabla Anual con 50 puntos y estaría adentro junto a Rosario Central, sabiendo que además ahora tiene la chance de pelear su plaza también como campeón de la temporada 2025. Doble chance, pero la más directa por la Anual, cosa que para el pasado reciente de este mismo Boca parecía misión imposible porque no había juego, no había fútbol y no habían triunfos.

Lo más loco de esta dinámica futbolera es que este mismo Boca hace apenas 11 días atrás, se arrastraba en su impotencia perdiendo en Florencio Varela y sabiendo que Copa y Liga estaban demasiado lejos. En menos de dos semanas varió todo y hoy, tal vez se haya sacado la presión esa de estar siempre obligado a ganar. Tal vez ahora, con solamente este frente para jugar de acá a fin de año porque ya no hay Copa Argentina, este Boca acelere en la recta final, pensando que el 9 de noviembre podría dar el golpe decisivo cuando reciba a River Plate.

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