California busca prohibir el cuarzo artificial, considerado de alto riesgo tras confirmar 657 casos de silicosis
El estado evalúa restringir una industria aquejada por el aumento de casos de una enfermedad pulmonar letal entre los trabajadores.
California está por convertirse en el primer estado en prohibir la producción o instalación de cuarzo artificial, cuando va en ascenso el número de casos de una enfermedad pulmonar letal entre los trabajadores que tallan el material para barras o encimeras de cocina.
La regulación de emergencia, que se espera que la Junta de Normas de Seguridad y Salud Ocupacional de California apruebe en octubre, es indicio de una creciente alarma por los efectos nocivos de una alternativa popular al granito y al mármol.
La junta, compuesta por líderes de salud, laborales y empresariales, en mayo acordó por unanimidad analizar la propuesta, la cual prohibiría la piedra artificial que contenga más del 1 por ciento de sílice cristalina. La norma estaría sujeta a una breve revisión estatal antes de entrar en vigor.
El cuarzo artificial está repleto de sílice cristalina, que se libera como polvo en el aire cuando se corta una losa. Las partículas se alojan en los pulmones, lo que provoca una respuesta inmunitaria agresiva; se forma tejido cicatricial que, poco a poco, destruye el pulmón. Para cuando se diagnostica la silicosis, los pacientes a menudo necesitan un trasplante de pulmón, ya sea simple o doble.
Representantes de fabricantes y distribuidores de la industria de la piedra artificial, valorada en 30.000 millones de dólares, dicen que el cuarzo es seguro. Culpan a los talleres de fabricación –un paso posterior en la cadena de producción, donde las losas de piedra artificial se cortan a medida– por el aumento de casos de silicosis.
En California existen numerosos talleres de fabricación de este tipo. Muchos de los trabajadores tienen un estatus migratorio precario. Desde 2019, California ha confirmado 657 casos de silicosis y 35 muertes relacionadas con la silicosis entre los trabajadores de barras o encimeras, según el Departamento de Salud Pública del estado. El estado también ha registrado una creciente ola de demandas por lesiones relacionadas con el corte de piedra, con veredictos multimillonarios. Los trabajadores, junto con sus abogados, médicos y expertos en salud ocupacional, han dicho que no existe una forma segura de cortar el cuarzo.
La prohibición de California supondría un reconocimiento de que las leyes estatales que exigen técnicas de procesamiento más seguras para el cuarzo no son suficientes para proteger a los trabajadores: su cumplimiento es demasiado laxo y la industria está demasiado fragmentada, con muchos talleres pequeños que escapan a las inspecciones, según el Departamento de Relaciones Industriales de California, que ha impulsado la prohibición.
“La decisión de la junta de normas refleja la urgente necesidad de proteger a los trabajadores de un producto que ha demostrado ser excepcionalmente peligroso”, dijo Denisse Gómez, una portavoz del departamento.
“El hecho de que Cal-OSHA emita esta norma envía un mensaje a otros programas de OSHA”, dijo David Michaels, un epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública de la Universidad George Washington, quien dirigió la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional federal de 2009 a 2017. “Pero también envía una fuerte señal a los mercados de encimeras. Les dice a los consumidores, a los fabricantes de encimeras y a las grandes tiendas que todos deben cambiar a una alternativa más segura”.
La piedra artificial también puede producirse con vidrio reciclado y otros materiales que se consideran más seguros. Australia prohibió las encimeras de cuarzo en 2024, con una prohibición total de importación a partir de 2025.
La mayoría de las losas de cuarzo que se venden en Estados Unidos provienen de fabricantes en el extranjero y llegan a los hogares estadounidenses a través de una red de tiendas de mejoras para el hogar y distribuidores más pequeños, y pasan por talleres de fabricación donde se cortan para cocinas y baños.
En Estados Unidos, el mayor fabricante de piedra artificial es Cambria, una empresa familiar en Minnesota. La empresa ha luchado contra las demandas presentadas por trabajadores con silicosis, y ha presionado a miembros del Congreso para obtener apoyo. Una prohibición del cuarzo en California podría perjudicar a Cambria debido al gran mercado que existe en el estado y porque Cal-OSHA a menudo marca la pauta para otros estados.
En enero, la directora jurídica de Cambria testificó ante un subcomité de la Cámara de Representantes en apoyo de un proyecto de ley que protegería a la piedra artificial de responsabilidad en demandas relacionadas con lesiones, lo que la colocaría en la misma categoría protegida que las vacunas y las armas de fuego.
“El problema es el proceso, no el producto”, dijo a los legisladores Rebecca Shult, abogada de la empresa.
Otros estados también han advertido sobre la silicosis en las personas que trabajan con piedra artificial. El mes pasado, el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York emitió un aviso a los trabajadores de la salud en el que los alertó sobre casos recientes en el estado. En diciembre, Massachusetts emitió una alerta de salud pública sobre el polvo de sílice, y lo calificó como “un peligro respiratorio para los fabricantes de piedra”.
Fuente: TN
Op. F. Casas
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