Camino incierto para el Régimen Penal Juvenil del Gobierno: dudas de los aliados y presión por los fondos
El oficialismo buscó un golpe de efecto al introducir la baja de punibilidad al temario de sesiones extraordinarias, pero bloques cercanos pide no establecerla en 13 años.
El principal bloque opositor podría reiterar su posición del 2025 y presentar un proyecto de reforma del Régimen Penal Juvenil que mantenga la edad de punibilidad pero que refuerce los mecanismos socioeducativos. Eso no pasaría sin discusiones internas: la baja de la punibilidad es una propuesta identitaria del Frente Renovador. A pesar de eso, lo que realmente preocupa al oficialismo son los potenciales desplantes de sus aliados. “Hay diputados nuevos y va a haber una discusión al respecto”, dicen para Ámbito los provincialistas de Innovación Federal, que se suma al pelotón de dudosos.
Desde la Coalición Cívica solicitaron que se eleve un informe a la Oficina de Presupuesto del Congreso que indique cuál sería el costo fiscal de la aprobación, amparándose en un principio que La Libertad Avanza incluso propuso como motivo de delito penal –aunque no logró consenso-: no se puede sancionar una ley que no indique el origen de los fondos y la reasignación de las partidas.
El oficialismo intentará evitar este requerimiento, pero el estudio presentado por José Luis Espert –cuando presidía la comisión presupuestaria- en el 2024 da algunas pistas. Allí indicó que alcanzaría un 0,34% del Presupuesto proyectado para el 2025, que luego no se sancionó. Eso implica un costo fiscal superior a las tres iniciativas vetadas por ese motivo por el Presidente de la Nación: jubilaciones (0,2%), emergencia en discapacidad (0,25%) y financiamiento universitario (0,23%). Aunque con distintas características, el Gobierno deberá replantearse el bastión fiscal para argumentar esta sanción. Además, Espert mencionó quiénes serán los responsables de acompañar en sus penas a los menores -sin escolaridad finalizada y muchos de ellos con problemáticas de violencia y consumos-. “Los supervisores se tomarán de la planta de empleados públicos”, planteó.
“Estamos bien para la aprobación”, repitieron desde el oficialismo y sacuden a la oposición: “Están en contra pero no proponen una alternativa”. Como prueba de los respaldos, apuntaron a declaraciones de los ministros de Seguridad de Mendoza, Santa Fe y Córdoba avalando la baja de punibilidad como herramienta securitaria. En contraposición, su par bonaerense la rechazó, pero la votación parece estar sujetada menos a declaraciones o experiencia global que a las negociaciones por los fondos para viabilizar una ampliación del sistema penal. ¿Tendrá algo para seguir ofreciendo el Gobierno, mientras prioriza la reforma laboral? La respuesta a esa pregunta y el despliegue de sensibilización comunitaria por el crimen de Jeremías Monzón podrían determinar el final de este debate.

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