Gracias Totales, el show que mantiene viva la esencia de la mítica banda, se presenta en el Campo de Polo previo a llevar su arte al resto del globo.

Charly Alberti y Zeta Bosio comandan 'Gracias Totales', un espectáculo tan tecnológico como nostálgico.
Charly Alberti y Zeta Bosio comandan ‘Gracias Totales’, un espectáculo tan tecnológico como nostálgico.

Por: Patricia Festa

Desde ese 3 de octubre de 2019 en el que conocimos aquel manifiesto las cosas cambiaron mucho. Pero lo que no se modificó ni un poco es el fanatismo por Soda Stereo. El mismo que sigue -y me atrevo a afirmar ha crecido- desde que el power trío porteño surgió allá en los ’80, hasta que despidió en el ’97 y metió esa vuelta-despedida en el 2007.

La semillita de este regreso inesperado se empezó a germinar con Sép7imo Día, el espectáculo que el increíble Cirque Du Soleil montó en 2018 basándose en la música de Soda. Para las generaciones más nuevas significó un primer contacto en vivo con su legado. Para las más longevas, un mimo a la nostalgia de un grupo que ya no podría volver a existir nunca como tal.

Desde entonces hubo un largo camino que incluyó emoción, dudas, cuestionamientos, un despliegue impresionante de tecnología y cuatro shows concretados en Colombia, Perú y México. Ahora, esos espectáculos que estaban previstos para el 21 y 22 de marzo de 2020 en el Campo Argentino de Polo finalmente llegan a su realización y Filo.News metió una charla exclusiva con Zeta Bosio y Charly Alberti, 2/3 de Soda, de cara a su presentación.

«Desde ese momento del Cirque Du Soleil la gente empezó a pedir que hagamos ‘Gracias Totales’. La gente validó la idea de ‘Che, puedo ver algo de Soda en vivo donde ellos no estén, entonces pará, ¿por qué Zeta y Charly no se ponen a hacer algo cuando está lleno de bandas que están tocando sus temas?’«, explica el histórico baterista desde su sala de ensayo en Florida, Vicente López.

A su derecha, sentado en otra silla, está Zeta, que se toma su tiempo para responder: «‘Podemos dar ese regalo a la gente’, dijimos. Ahí empezamos a pensar en cómo hacer todo esto y así se fue armando el show. Nos juntamos en la sala, tocamos nosotros con las pistas acá con Gustavo y nos emocionamos mucho con lo que pasaba. Pensamos ‘Si nos pasa a nosotros, me imagino lo que puede pasar con la gente'».

«Las lágrimas eran algo constante -agrega- Al principio dijimos ‘Tampoco vamos a hacer un show todo el tiempo haciendo esto’. Tenemos que armar algo».

Hoy el trío mutó a una súper banda con históricos miembros que marcaron distintas etapas de Soda o bandas afines, como el Zorrito Von Quintiero, Richard Coleman y Roly Ureta, y otros que por la edad recién se suman ahora como Simón Bosio, hijo de Zeta.

Y sobre el mega escenario que montan para cada show (ya sea sobre él o plasmado en sus pantallas) se agregan Adrián Dárgelos, Andrea Echeverri, Benito Cerati, Chris Martin, Draco Rosa, Fernando Ruiz Díaz, Gustavo Santaolalla, Juanes, Julieta Venegas, León Larregui, Mon Laferte, Rubén Albarrán y Walas.

«El manifiesto fue tratar de explicarle a la gente qué era la fantasía que teníamos nosotros en la cabeza porque si yo te lo cuento hoy es una cosa, la gente ya lo vio y dijimos ‘che, funciona; la gente llora, no le importa la pantalla, entiende que es un show y lo vive como lo que nosotros hacíamos  cotidianamente’.  Pero en ese momento pensar en un show donde vos le tenías que ir a decir a la gente ‘El 80% de los cantantes que hay que son las estrellas están pero en una pantalla’ era muy dificil'», cuenta Charly.

La pandemia en el medio frustró planes pero también sirvió un poco para que el público procese la virtualidad, la no-presencialidad-física que tanto experimentamos en cuarentena. «A la vista de lo que hicimos los cuatro primeros shows, la cosa estaba funcionando perfectamente bien, era un show muy de avanzada -explica Zeta- Hoy, dos años después, lo volvemos a ver y vemos que es un show que está muy actual».

Pero igualmente Gustavo está ahí. «La realidad es hacer un show en un estadio lleno con la gente llorando de la emoción y que falte Gustavo físicamente, físicamente nomás porque él está. Está con nosotros, está en el show y está presente en nosotros dos, porque nosotros somos parte de lo que éramos los tres», expresa Alberti.

Y sigue: «Quisimos por un lado explicar nuestras emociones, de dónde salía esto como decía Zeta: primariamente de tocar esto por última vez, juntos; y segundo, darle a la gente ese regalo que nos viene pidiendo de ‘cómo me gustaría verlos, yo nunca pude verlos a los tres juntos'».

La magnitud de Gracias Totales puede que aún no llegue a comprenderse del todo. Tanto por el valor histórico que tiene para Soda, el despliegue y las figuras que lo acompañan, como por lo que significa a nivel movimiento de bandas. Al menos así se lo comunicó al dúo Adrián Dárgelos, líder de Babasónicos.

«Disfrutemos de esta gira que posiblemente sea la última gran gira de una banda en español», parafrasea Charly. «Ahora está más la costumbre de tocar en festivales -entiende Zeta- Los festivales han crecido mucho en toda la región porque son los que básicamente aglutinan la mayor cantidad de shows grandes».

En ese contexto no podemos evitar plantear un paralelismo entre Soda Stereo y la ola de artistas urbanos argentinos que está exportando música a todo el mundo.

«Creo que son situaciones en algún punto diferentes porque lo que hicimos nosotros era único para ese momento -dice Charly- El rock en español existía casi primaria y exclusivamente como existía en la Argentina. Nosotros hicimos algo que cambió una cultura. En este caso lo que están haciendo ellos es sumarse a una cultura existente como puede ser el reggaetón u otros géneros similares. Yo vi por ejemplo lo de Nicki Nicole y me parece realmente que lo de ella está muy bien».

«Nosotros también veníamos a romper con algunos esquemas, algunos moldes, y esta generación de chicos de alguna forma también», agrega Zeta. «La diferencia es que quizás las bandas nuestras veníamos de un under, una cultura previa de las bandas de los ’70 inclusive, Pescado Rabioso, toda esa onda, y teníamos como nuestra prehistoria. Los chicos hoy casi no pasan por el under. Esta generación de chicos de la computadora al otro día suben el tema. Hay una cosa más inmediata, como son las cosas ahora».

«Pero también es bienvenido que pase, bienvenido por ellos, y ojalá que siga pasando. La música cambió y ellos son los exponentes hoy de lo que los chicos quieren», cierra Charly.

«Cuando decidís tomar el lugar de Soda tenés que estar a la altura y tenés que poner todo tu amor, todo tu tiempo para que esto realmente sea lo que tiene que ser al nivel que tiene que ser -reflexiona Zeta hacia el final de la entrevista- Esto surgió desde el lugar de querer juntarnos, de pasarla bien. No era un homenaje para ponernos tristes, era una cosa que tenía que ver con una emoción sí, pero con que estuviésemos dispuestos a vivir una fantasía, porque todos los shows siempre son una fantasía, siempre son un acto de magia, pero esto era una fantasía de que podíamos estar juntos otra vez en un lugar y verlo como antes».

Hay un término que viene repitiendo el dúo en las notas previas al inicio de Gracias Totales que llama la atención e invito a que me lo definan: el éxtasis de la alegría.

«En mi caso eso es poder estar arriba del escenario sintiendo que tengo control de lo que estoy haciendo, porque a veces las emociones te ganan -dice Charly- Eso es una lucha interna que nosotros tenemos como músicos que siempre hemos estado en estadios de podernos parar y manejar las emociones, porque si dejás que te avance el público, emocionalmente te destruye porque no podrías tocar, es muy fuerte la energía, todo ese cariño. Es poder decir: ‘Estoy en la batería, estoy haciendo el show, tengo mis emociones más o menos controladas y puedo disfrutar de la gente, puedo disfrutar de Zeta, puedo disfrutar de las luces’. Eso sería, conseguirlo no es sencillo».

«En la vida no hay nada que se le parezca a esto de estar arriba de un escenario tocando temas de Soda con el público fervorizado. Poder vivirlo una vez más… para nosotros cada noche es única. Tratamos de que cada show sea distinto, cada noche vamos rotando los invitados porque pretendemos que para la gente que vaya no sea igual, que sea una noche distinta aunque vaya al otro dia, que viva una noche distinta aunque el concepto salga del mismo lugar. Para nosotros es una noche especial, es algo que cuesta mucho hacerlo y que no sé cuántas veces más en la vida vamos a poder hacerlo», explica por su parte Zeta. Y Charly retruca: «Por lo menos 16 más, ¿no?«.

Gracias Totales, el show de Soda Stereo, se presenta por segunda vez en el Campo Argentino de Polo este domingo 19 de diciembre a partir de las 21hs. Podés adquirir tus entradas haciendo click acá.