Ciencia en alerta: investigadores del CONICET San Juan denuncian una fuerte pérdida salarial y menos recursos

A horas de la jornada federal en defensa de la ciencia, desde el sector aseguran que los salarios perdieron cerca del 50% de su poder adquisitivo desde diciembre de 2023. También advierten por la caída de puestos de trabajo, la reducción de becas y la falta de financiamiento para sostener proyectos de investigación.

A horas de la jornada federal en defensa de la ciencia, desde el CONICET en San Juan volvieron a poner el foco en el deterioro que atraviesa el sistema científico nacional. Según los datos que maneja el sector, desde diciembre de 2023, cuando Javier Milei asumió la Presidencia, los trabajadores acumularon una pérdida de alrededor del 50% del poder adquisitivo de sus salarios.

La situación, sin embargo, excede la discusión salarial. Investigadores y docentes también advierten por las dificultades que atraviesan los profesionales que buscan incorporarse a la carrera científica, la reducción de becas y la falta de financiamiento para desarrollar investigaciones.

María Jimena Trotteyn, investigadora del CONICET y docente de la UNSJ, explicó que el camino para llegar a la Carrera del Investigador Científico requiere varios años de formación. “Para entrar a carrera de CONICET vos te recibís de tu carrera de grado y entrás a una beca doctoral. Terminás el doctorado y la siguiente etapa es una beca postdoctoral. Después de esa beca postdoctoral podés ingresar a la carrera de investigador científico”, detalló.

Actualmente, la etapa postdoctoral puede extenderse durante tres años. Una vez concluida, los investigadores pueden presentarse al concurso de ingreso a la Carrera del Investigador Científico. El problema, según explicó Trotteyn, es que algunos profesionales que ya ganaron ese concurso todavía esperan el alta efectiva.

“Hay muchos becarios postdoctorales que se presentaron, ganaron el concurso a la carrera y todavía no les dan el alta. Entonces, les dejan de pagar”, señaló.

Años de formación que pueden terminar fuera del sistema

Para la investigadora, la situación también implica el riesgo de perder profesionales cuya formación demandó años de inversión pública.

“Es recurso humano formado en la universidad, la mayoría de universidades nacionales, que el CONICET les pagó la beca de doctorado y además les pagó un postdoctorado. Son el recurso humano más especializado en cada una de las áreas que se desarrollan”, sostuvo.

La posibilidad de encontrar una alternativa laboral fuera del sistema científico tampoco es igual para todas las disciplinas. En San Juan, por ejemplo, los profesionales vinculados con actividades como la minería pueden tener mayores oportunidades en el sector privado. Es el caso de perfiles como geólogos e ingenieros.

La situación es diferente para quienes desarrollan investigaciones en áreas como Filosofía, Comunicación o Ciencias Sociales, donde las posibilidades de inserción laboral fuera del ámbito académico pueden ser más reducidas.

“Por lo general, la gente que está quedando afuera es gente que en el sector privado tampoco es muy requerida”, planteó Trotteyn.

Menos becas y menos trabajadores

Otro de los puntos de preocupación es la cantidad de becas disponibles. De acuerdo con lo señalado por la investigadora, la reducción no impacta de la misma manera en todas las disciplinas.

Las ciencias sociales y aquellas áreas que no tienen una aplicación económica inmediata enfrentan mayores dificultades para acceder a becas, mientras que las disciplinas consideradas estratégicas o vinculadas de manera directa con sectores productivos presentan otro escenario.

En cuanto al impacto sobre el empleo, los datos aportados por el sector señalan que desde el comienzo de la gestión de Milei se perdieron alrededor de 2.400 puestos de trabajo en el CONICET y unos 6.400 en todo el sistema científico-tecnológico, que incluye organismos como el INTA, el INTI y la Comisión Nacional de Energía Atómica.

A esto se suma la situación de unos 380 becarios postdoctorales, que atraviesan un escenario de incertidumbre.

“Es un número muy alto. Económicamente le costó mucho dinero al Estado formar a esa gente. Entonces algunos eligen irse afuera. Se va gente muy especializada, de un nivel académico y de conocimiento altísimo, y lo perdemos porque es difícil que después vuelvan”, advirtió Trotteyn.

El financiamiento, otro de los grandes problemas

La preocupación del sector no se limita a los salarios. También existe un fuerte reclamo por la falta de recursos para sostener las investigaciones.

Según explicó la investigadora, hasta hace algunos años existía una agencia dependiente del Estado nacional que financiaba proyectos científicos mediante subsidios. Esos fondos no estaban destinados al pago de salarios, sino a cubrir los gastos necesarios para llevar adelante el trabajo cotidiano de los investigadores.

“Esos fondos permitían, por ejemplo, hacer campañas de campo, extraer fósiles, pagar la preparación y limpieza de piezas, comprar insumos de laboratorio o realizar análisis de laboratorios que se hacen fuera del país”, detalló.

La ausencia de esos recursos genera una situación particular: un investigador puede conservar su puesto de trabajo, pero no disponer del dinero necesario para avanzar con su proyecto.

El impacto, además, alcanza a distintos organismos que integran el sistema científico y tecnológico nacional. “Un recorte nos perjudica a todos por igual”, resumió Trotteyn.

Una investigación sanjuanina con aplicación en la Justicia

En medio de este escenario, desde San Juan también se destacan investigaciones que muestran el impacto concreto que puede tener la ciencia en otras áreas de la sociedad.

Uno de los ejemplos es la entomología forense, una línea de investigación que estudia los insectos asociados a cuerpos en descomposición y que puede aportar información para establecer aspectos vinculados con una muerte, como el tiempo transcurrido desde el fallecimiento o posibles movimientos del cuerpo.

En la provincia, esta disciplina se desarrolla desde hace años y permitió conformar un grupo de trabajo especializado. Recientemente, la Universidad Nacional de San Juan y la Corte de Justicia provincial firmaron un convenio para formalizar la colaboración y avanzar en la aplicación de estos conocimientos en el ámbito judicial.

El caso funciona como una muestra del vínculo entre investigación, formación académica y necesidades concretas de la sociedad.

Jornada federal en defensa de la ciencia

La movilización prevista para este miércoles buscará visibilizar los distintos reclamos del sector científico: la pérdida del poder adquisitivo, la reducción de puestos de trabajo y becas, las dificultades para ingresar a la carrera de investigador y la falta de financiamiento para sostener proyectos.

La jornada tendrá réplicas en distintos puntos del país y se desarrollará en un contexto de creciente preocupación entre investigadores, becarios y trabajadores de los organismos científicos.

En San Juan, hasta el momento, no se informó oficialmente cómo será la participación local en la movilización.

Los comentarios están cerrados.