Cierra “Alligator Alcatraz”, la cárcel de Trump para encerrar migrantes

Tras menos de un año de funcionamiento, Florida anunció el cierre del polémico centro de detención construido en los Everglades. Más de 1.400 personas serán trasladadas mientras crecen las críticas por los costos millonarios, las denuncias por condiciones inhumanas y el impacto ambiental.

El controvertido centro de detención para migrantes conocido como “Alligator Alcatraz”, impulsado por el presidente Donald Trump como símbolo de su política migratoria de línea dura, cerrará sus puertas a comienzos de junio tras menos de un año de funcionamiento en el estado de Florida.

La decisión fue confirmada por el gobernador Ron DeSantis, quien sostuvo que la instalación “cumplió su propósito” y aseguró que el centro siempre fue concebido como una estructura temporal. Los cerca de 1.400 migrantes que permanecen detenidos serán trasladados en las próximas semanas a otras dependencias federales y estatales.

Ubicado en una pista aérea remota en medio de los humedales de los Everglades National Park, el complejo fue inaugurado en julio de 2025 en apenas ocho días y rápidamente se convirtió en uno de los emblemas más polémicos de la ofensiva antimigratoria republicana.

Sin embargo, el centro comenzó a acumular cuestionamientos desde sus primeros meses de operación. Organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron hacinamiento, iluminación permanente, atención médica insuficiente y dificultades de acceso a representación legal para los detenidos. Paralelamente, grupos ambientalistas y comunidades originarias impulsaron demandas judiciales por el impacto sobre el ecosistema protegido de los Everglades.

A las críticas humanitarias y ambientales se sumó el creciente costo operativo. El estado de Florida llegó a desembolsar más de un millón de dólares diarios para mantener el funcionamiento del centro y solicitó al gobierno federal reembolsos por más de 600 millones de dólares, fondos que todavía no fueron completamente acreditados.

Según reportes oficiales, “Alligator Alcatraz” procesó a más de 22.000 personas desde su apertura, aunque funcionarios federales habrían considerado que el esquema resultaba demasiado costoso e ineficiente frente a otras alternativas de detención.

El cierre del centro marca un revés para la política migratoria más dura promovida por Trump y respaldada por DeSantis, además de poner fin a una de las instalaciones más cuestionadas del sistema de detención migratoria estadounidense. Mientras avanza el traslado de los detenidos, organizaciones civiles reclaman que las investigaciones sobre posibles abusos y daños ambientales continúen incluso después del cierre definitivo.

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