Con el Mundial terminado, la protesta social volvió a la calle: la CGT se plegó a la marcha de jubilados

Las centrales sindicales y los movimientos sociales se movilizaron al Congreso para reclamar una recomposición de los haberes y denunciar el ajuste sobre el sistema previsional.

La tregua que impuso el Mundial 2026 quedó atrás y la protesta social volvió a ocupar el centro de la escena política. La CGT, las dos CTA, la UTEP, organizaciones sociales y agrupaciones de jubilados se movilizaron este miércoles hacia el Congreso Nacional para reclamar una recomposición de los haberes previsionales y manifestarse contra las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei.

La concentración comenzó a las 15 en la intersección de las avenidas Rivadavia y Rodríguez Peña, desde donde las columnas avanzaron hacia el Palacio Legislativo. La protesta provocó un corte total en Rivadavia y Callao, mientras el Congreso permaneció vallado y bajo un fuerte operativo de seguridad.

La convocatoria tuvo como principales reclamos la defensa del sistema previsional, una recomposición de las jubilaciones y el acceso a una atención sanitaria y medicamentos. Las organizaciones denunciaron el impacto del congelamiento del bono de $70.000, el aumento de la canasta básica y los ajustes en las prestaciones del PAMI.

La jornada también tuvo réplicas en distintas provincias, entre ellas Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Misiones, Río Negro, Salta, Jujuy, Neuquén y Santa Cruz.

Archivo. Del Mundial a las calles: la protesta social vuelve a desafiar al Gobierno.

Archivo. Del Mundial a las calles: la protesta social vuelve a desafiar al Gobierno.

El sindicalismo vuelve a movilizarse y pone fin a la tregua del Mundial

El regreso a las calles se produjo, además, en un momento en el que el Gobierno busca avanzar con una agenda de reformas y recomponer su iniciativa política de cara a la segunda mitad del año. En ese escenario, la movilización sindical y social volvió a poner en primer plano el conflicto por el ajuste y el impacto de las políticas oficiales sobre los ingresos.

Desde la CGT anticiparon que la protesta de este miércoles no será un hecho aislado. El cronograma contempla nuevas acciones durante las próximas semanas, entre ellas una movilización prevista para el 7 de agosto hacia San Cayetano. La central obrera, junto con las CTA y la UTEP, tampoco descarta profundizar el plan de lucha y avanzar hacia un nuevo paro general si no encuentra respuestas a sus reclamos.

El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, endureció en las últimas horas la posición de la central y sostuvo que el movimiento obrero no acompañará ninguna ley que impulse el Ejecutivo. “Se va todo a contramano de lo que necesita la sociedad”, afirmó, al cuestionar el rumbo de la gestión libertaria.

La central obrera buscó así retomar la iniciativa después de un período en el que la conflictividad social quedó relegada por la agenda deportiva. La movilización frente al Congreso reunió a sectores que ya venían participando de las protestas de los jubilados y amplió la convocatoria con la incorporación del sindicalismo y las organizaciones sociales.

El Gobierno enfrenta, de este modo, un escenario diferente al de las últimas semanas. Con el Mundial ya terminado, la disputa política volvió a trasladarse a las calles y el sindicalismo comenzó a activar un calendario de protestas que podría crecer en intensidad durante el segundo semestre.

Fuente: ÁMBITO

Por: G. Herrera

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