Con más de 280.000 m² de techos reparados, la Provincia refuerza el mantenimiento de los colegios
Las tareas incluyen la impermeabilización de cubiertas y la canalización de escurrimientos en departamentos cordilleranos para resguardar las instalaciones.
En lo que va de la actual gestión, el Gobierno provincial completó la reparación de más de 280.000 metros cuadrados de techos en los 460 establecimientos educativos de San Juan. Ante el pronóstico de precipitaciones para la región, las autoridades aceleraron el plan de obras estival y alcanzaron ya un 60 % de avance en los trabajos preventivos necesarios para resguardar las infraestructuras escolares.
Según detalló el subsecretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, Nicolás Álvarez, las intervenciones abordan una de las mayores falencias edilicias detectadas en los inmuebles escolares. El operativo abarca la reparación y sustitución de membranas deterioradas, el recambio integral de cubiertas y una limpieza profunda de los sistemas de desagüe para garantizar el correcto drenaje pluvial.
Obras en el entorno e impacto en departamentos de montaña
Además del mantenimiento directo en los edificios, el plan oficial incluyó obras de canalización perimetral en zonas con mayor vulnerabilidad geográfica. En departamentos precordilleranos como Valle Fértil, Jáchal, Iglesia y Calingasta, las cuadrillas ejecutaron:
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Construcción de defensas: para encauzar escurrimientos naturales de agua.
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Profundización de canales: para evitar que las crecidas ingresen a las propiedades.
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Nuevos desagües externos: diseñados para mitigar el impacto de eventuales aluviones.
Estas medidas preventivas responden a antecedentes como el registrado en la escuela La Capilla (Calingasta), donde la estructura de los techos resistió las lluvias pero el patio resultó inundado por el agua acumulada en los alrededores.
Operatividad garantizada
Desde la cartera de Infraestructura destacaron que el objetivo central es evitar daños estructurales que interrumpan el funcionamiento de los colegios. Más allá del dictado de clases, los inmuebles albergan comedores y cocinas que resultan indispensables para las comunidades locales, por lo que estas obras aseguran la pronta recuperación de las actividades tras cualquier contingencia climática.
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