Costo laboral argentino: cuánto puede caer la presión tributaria si se aprueba la ley de reforma laboral
Argentina puede experimentar una reducción en la carga tributaria sobre el empleo formal, aunque permanecería dentro de las más elevadas en términos comparativos.
El costo laboral argentino podría experimentar una importante reducción en caso de que la reforma laboral obtenga la otra media sanción en la Cámara de Diputados. En ese sentido, el nuevo esquema contemplaría al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) como ejes principales.
Por otra parte, el RIFL, que ofrece beneficios a quienes logren nuevas relaciones laborales, otorga una reducción significativa en las cargas patronales durante 48 meses para empleadores que formalicen trabajadores, previamente no registrados o inactivos en el sector formal, durante al menos seis meses. En esa línea, el informa del IARAF muestra que, en los primeros cuatro años que este esquema alcanzó a los trabajadores, las contribuciones patronales bajaron de 27% a 15%, lo que se traduce en un descenso en la carga laboral, del 44% al 32% sobre el salario bruto. En pymes, el costo total disminuye del 44% al 41,5%, y para grandes empresas, del 44% al 43%.
Cómo queda el costo laboral argentino en el ranking OCDE luego de la reforma
Con la reforma, la carga para grandes empresas en la Argentina permanece en 34,6%, pero para pymes cae a 33,3% y para empleados incluidos en el RIFL se reduce a 27,8%. De esta forma, el país queda en el quinto puesto para grandes empresas, al séptimo para pymes y al decimosexto para trabajadores bajo el régimen de incentivo, informa IARAF.
La carga patronal sobre el costo laboral total, sin aportes sindicales, también se redujo; las grandes empresas tienen un 20,6%, las pymes un 19,7% y los empleados bajo el RIFL un 13%.
A pesar de esta caída en los porcentajes de carga, IARAF advierte que la carga tributaria sobre el empleo formal en la Argentina para 2024 sigue siendo elevada en términos comparativos.
Fuente: ÁMBITO
Por: G. Herrera

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