Crece la tensión en el PJ: el ala dura desafía a Kicillof y busca mantener a Cristina Kirchner en carrera para 2027
Con una secuencia de publicaciones ratificaron la postulación de la expresidenta, pese a la inhabilitación judicial. Además, alimentaron las versiones sobre un eventual rol de Máximo Kirchner en la boleta.
El kirchnerismo duro desplegó este fin de semana una campaña coordinada en redes sociales con referencias a los “apellidos peligrosos”, en una nueva escalada en la interna con Axel Kicillof y la estrategia de sostener la candidatura presidencial de Cristina Kirchner para 2027, pese a la inhabilitación judicial. La ofensiva intentó ordenar la discusión interna del peronismo en torno de su conducción y la arquitectura de la boleta.
El eje común de los mensajes apuntó a instalar que la disputa no se agota en la situación judicial de Cristina Kirchner sino que involucra directamente al apellido Kirchner como núcleo de poder político dentro del peronismo y y como expresión del “miedo” de las estructuras de poder, que -según plantearon- sostienen la candidatura de otros dirigentes del PJ, en una referencia no explícita a Kicillof.
Eduardo “Wado” de Pedro fue quien dio el puntaíé inicial, con un tono más confrontativo que en sus intervenciones habituales. Apuntó contra los “intereses económicos”, que “dentro del peronismo parecen tener candidato”, con referencia a Kicillof, aunque sin mencionarlo, y buscan proscribir el apellido Kirchner”. “Sabemos que no hay apellidos milagrosos, pero se ve que para algunos y sus privilegios, hay apellidos peligrosos”, completó.
La búsqueda de darle centralidad al apellido Kirchner en la discusión interna se combina con la ingeniería electoral que se discute dentro del peronismo. Máximo Kirchner ya había planteado que Cristina Kirchner busca competir aun con inhabilitación judicial. De Pedro es uno de los dirigentes que suenan más fuertes para compañero de fórmula y, ante el práticamente inevitable rechazo judicial, quedaría encabezando la boleta de sello kirchnerista puro.
Los posteos que siguieron al mensaje de De Pedro volvieron a alimentar versiones sobre el rol de Máximo Kirchner en el armado electoral, tanto como posible integrante de una fórmula presidencial como en una eventual candidatura de mayor centralidad. La hipótesis circula en un contexto de falta de acuerdo interno y de dificultad creciente para encauzar una síntesis entre los distintos sectores del peronismo.
La embestida k en redes sociales
Mayra Mendoza -una de las dirigentes más cercanas a Cristina y Máximo Kirchner- profundizó en la misma línea del exministro del Interior, al ubicar el enfrentamiento en lo que definió como una intervención de los círculos de porder. “La mafia, a través de sus distintas patas (judicial y mediática), se encarga permanentemente de dejar en claro cuáles apellidos son peligrosos para sus intereses de minorías”, escribió.
Desde allí, el resto de las intervenciones de dirigentes nacionales, legisladores porteños y bonaerenses y referentes territoriales, con variaciones discursivas, reafirmó la misma línea interpretativa. En el kirhnerismo buscan instalar la idea de que Kicillof es el candidato peronista del establishment para enfrentar a Javier Milei.

Mariano Recalde -otro de los nombres en danza para una eventual candidatura- se sumó a la larga lista de dirigentes kirchneristas que vinculó las decisiones judiciales como intervención y presiones en las decisiones políticas del PJ. “Piensan en un Kirchner candidato y rápidamente envían a sus voceros a amenazar con cárcel y proscripción”, planteó. Y Rodolfo Tailhade agregó que buscan “un sistema político sin un Kirchner y con candidatos dóciles para garantizar sus privilegios, gane quien gane”.
Otros dirigentes coincidieron en la idea de una ofensiva política orientada a condicionar la representación del kirchnerismo, a partir de la discusión por el apellido Kirchner como referencia de poder interno. Entre ellos, Fernanda Raverta, María Teresa García, Lucía Cámpora, Gabriela Estévez, Julieta Campo, Alejandrina Borgatta y Juan Modarelli, entre otros dirigentes.
La orden de Kicillof de no responder
Mientras el kirchnerismo intensifia su campaña para instalar una candidatura de sello propio, el kicillofismo sostiene la decisión de evitar la confrontación pública y concentrarse en el despliegue territorial y la gestión provincial. En la última reunión del Movimiento Derecho al Futuro en La Plata (MDF), Kicillof reunió a intendentes, legisladores y dirigentes bonaerenses y reforzó ese ordenamiento.
Kicillof remarcó que el MDF nació con la idea de construir “algo nuevo” dentro del peronismo y planteó que la prioridad es ampliar la representación política. En paralelo, dio la instrucción de no responder a los cuestionamientos provenientes del ala dura kirchnerista.
Esa decisión se inscribe en una ruptura total de los canales de articulación y diálogo con el kirhnerismo. La distancia entre ambos sectores se profundiza y la posibilidad de una candidatura de síntesis aparece cada vez más lejana, con un escenario que oscila entre una PASO, una definición interna partidaria o una competencia en listas separadas.
Fuente: TN
Por: G. Herrera
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