Crimen en Chimbas: declaró el padre de Gonzalo Quinteros y busca que se investigue a otros posibles involucrados

Gabriel Quinteros se presentó este viernes ante la Justicia por el asesinato de su hijo, ocurrido en septiembre en Villa 1° de Mayo. La familia insiste en que se profundice la investigación y se esclarezca si hubo personas que colaboraron para ocultar el crimen.

La causa por el homicidio de Gonzalo Martín Quinteros, el joven de 19 años que murió tras recibir un disparo en una vivienda de Villa 1° de Mayo, en Chimbas, tuvo este viernes 6 de noviembre un nuevo avance judicial. Su padre, Gabriel Quinteros, compareció ante la Justicia para prestar declaración en el marco de la investigación.

La presentación se produjo luego de que el hombre fuera citado para las 8 de la mañana y mantuviera previamente un encuentro con el juez Penal de Niñez y Adolescencia, Jorge Toro, quien está a cargo del expediente. Según había manifestado Gabriel, durante esa reunión el magistrado le comunicó que la investigación se encontraba en una etapa avanzada.

Desde el asesinato, ocurrido el pasado 14 de septiembre, la familia reclama que se esclarezcan todas las circunstancias del hecho y que no se limite la responsabilidad a quien habría efectuado el disparo. En particular, el padre de la víctima sostiene que podrían haber intervenido otras personas que estaban en la vivienda o que habrían colaborado posteriormente para ocultar lo sucedido.

Uno de los puntos que genera mayores interrogantes es la posible participación de un adulto que, según las sospechas de la familia, habría ayudado a descartar el arma utilizada en el homicidio y contribuido a instalar una primera versión de los acontecimientos.

En un comienzo, se había señalado que tres hombres encapuchados ingresaron a la casa y escaparon en una motocicleta. Sin embargo, los resultados de las pericias y la reconstrucción del episodio llevaron a los investigadores a considerar otras hipótesis.

Entre las pruebas relevantes se encuentra el informe de autopsia, que determinó que el proyectil ingresó por la zona del maxilar izquierdo y salió por el cuello derecho. Los estudios forenses también establecieron que el disparo habría sido realizado a corta distancia.

Con el avance de la causa, la principal sospechosa pasó a ser la entonces pareja de Gonzalo, una adolescente de 16 años que permanece alojada en un establecimiento especializado. Hasta el momento, es la única persona imputada por el homicidio.

Pese a ello, Gabriel Quinteros sostiene que es necesario profundizar las medidas investigativas, revisar las declaraciones de quienes estuvieron presentes y determinar si existieron maniobras posteriores destinadas a encubrir el crimen. La presunta intervención de un segundo involucrado, por ahora, forma parte de los planteos de la familia y no constituye una responsabilidad establecida judicialmente.

En paralelo, los familiares trabajan para constituirse formalmente como querellantes, lo que les permitiría tener una participación activa en el proceso, solicitar medidas de prueba y realizar presentaciones mediante sus abogados.

La declaración de este viernes representa una nueva instancia para incorporar el testimonio del padre de la víctima al expediente. Por el momento, no trascendió públicamente qué manifestó durante su comparecencia ni si su presentación derivó en nuevas medidas judiciales.

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