Crisis en una reconocida fábrica de tractores: los trabajadores tomaron las plantas y exigen el pago de sueldos

Operarios de Córdoba y de La Banda, en Santiago del Estero, paralizaron la producción tras meses de incumplimientos salariales; la empresa acumula $1.028 millones en cheques rechazados.

En medio de una fuerte crisis financiera, los trabajadores de la fábrica de maquinaria agrícola Pauny tomaron las plantas de Córdoba y de La Banda, en Santiago del Estero. El reclamo es el mismo en los dos establecimientos: la empresa les adeuda dos meses de salarios a sus más de 450 empleados y no cuenta con obra social ni ART al día.

Los trabajadores de Las Varillas, sede principal de la firma en Córdoba, decidieron en asamblea hacer retención de servicios y permanecer en el establecimiento. Un cartel en el frente del edificio dice “Fábrica tomada”, aunque desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), seccional San Francisco, aclaran que se trata de una retención de tareas y no de una toma formal.

En La Banda, donde se fabrican las autopartes que luego se ensamblan en Córdoba, medio centenar de operarios tomaron las instalaciones en las primeras horas del miércoles y adelantaron que no se retirarán hasta obtener una respuesta concreta de la compañía.

La decisión llegó luego de varias audiencias infructuosas entre los representantes de la empresa y la delegación sindical, en las que no se obtuvo ningún compromiso concreto de pago. Los trabajadores señalan que los problemas en el cobro de haberes se arrastran desde hace un año y medio, pero que la situación se agudizó en las últimas semanas: la deuda acumulada equivale a dos quincenas completas y la empresa no realizó los aportes patronales correspondientes a los organismos de seguridad social.

La empresa asegura en su sitio web que seis de cada diez tractores que circulan en Argentina son PaunyLa empresa asegura en su sitio web que seis de cada diez tractores que circulan en Argentina son Pauny

La crisis financiera de Pauny viene escalando desde septiembre. La compañía, que según su propio sitio web fabricaba seis de cada diez tractores que circulan en el país, registra 146 cheques rechazados por $ 1.028,4 millones —más de USD 600.000— en la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Desde el mes pasado, la firma redujo su actividad a tres días semanales y abona únicamente el 70% de los haberes, en el marco de un procedimiento preventivo de crisis acordado con los trabajadores y el gobierno provincial.

La tensión comenzó a subir la semana pasada cuando la compañía envió un comunicado a su personal que los dispensaba de concurrir los días 28, 29 y 30 de octubre. Los empleados no acataron la indicación y se presentaron con normalidad. Ante esa situación, la UOM solicitó formalmente una reunión al Ministerio de Trabajo provincial.

La competencia de tractores chinos y la falta de capital de trabajo explican la caída

Frente a la crisis de Pauny, fuentes del gobierno provincial de Córdoba consultadas por Infobae apuntaron a dos factores para explicar la crisis: la apertura de importaciones, que facilitó el ingreso masivo de tractores de origen chino a precios que la industria local no puede igualar, y un problema de capital de trabajo que impide a la empresa cumplir sus compromisos pese a contar con pedidos en cartera. “Aunque menor, todavía tienen mercado, tienen tractores para entregar”, indicaron esas fuentes, que subrayaron que la dificultad no es comercial sino financiera.

Los números del sector respaldan ese diagnóstico. Según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), en septiembre de 2026 se patentaron 401 tractores en todo el país, una caída del 21,1% respecto de agosto y del 22,6% frente al mismo mes del año anterior. En ese contexto, Pauny bajó de 33 unidades patentadas en agosto a 24 en septiembre, con una participación de mercado del 7,9% acumulado en el año.

De cara al futuro de la compañía, entre las opciones que se estudian figura la incorporación de un grupo inversor, aunque fuentes con conocimiento del caso no precisan plazos ni condiciones. “Estamos viendo algunas alternativas”, indicaron. Entre las opciones que se barajan aparecen desde un concurso preventivo hasta una inyección de capital externo, sin que se descarte una venta total o parcial de la compañía. Hasta el momento no se registraron despidos, aunque la continuidad del esquema de trabajo reducido y el atraso en los pagos mantienen en vilo a los 450 empleados directos de la planta.

Fuente: INFOBAE

Por: G. Herrera

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