Del escándalo en un hotel alojamiento a una condena por robarle a un jubilado

Ariel “El Gordo” Herrera, que había denunciado haber sido drogado y asaltado en Capital, terminó condenado por un millonario hurto tras quedar involucrado en una investigación judicial.

La historia de Ariel “El Gordo” Herrera dio un giro inesperado luego de que el hombre, que inicialmente apareció como víctima de un presunto robo en un hotel alojamiento de Capital, terminara condenado por un millonario hurto cometido contra un jubilado sanjuanino.

El episodio que lo puso en el centro de la escena ocurrió en un albergue transitorio, donde Herrera fue hallado con heridas cortantes y signos de intoxicación, situación que derivó en su internación en el Hospital Rawson. En un primer momento, la Justicia investigó el hecho como un supuesto robo violento y la mujer que se encontraba con él quedó detenida bajo sospecha de haberlo atacado para sustraerle dinero y un teléfono celular.

Sin embargo, el avance de la investigación modificó por completo el rumbo de la causa. Ante la Justicia, Herrera declaró que no había sido víctima de ningún delito y aseguró que mantenía una relación de amistad con la mujer. Según explicó, ambos habían consumido sustancias voluntariamente dentro de la habitación.

Además, sostuvo que las lesiones que presentaba fueron realizadas con su consentimiento y por pedido suyo, ya que creía que eso podía ayudarlo a recuperarse de la descompensación que atravesaba en ese momento. A partir de esa declaración, la causa por flagrancia fue desestimada y la mujer recuperó la libertad.

Mientras se analizaban los detalles del extraño episodio, los investigadores detectaron un dato clave: Herrera era el mismo hombre que estaba siendo buscado por un importante robo cometido contra un jubilado.

De acuerdo con la investigación de la Unidad Fiscal de Delitos Contra la Propiedad, el acusado había logrado ganarse la confianza de un adulto mayor, a quien incluso acompañó a retirar 60 millones de pesos de una entidad bancaria. Con esa información, posteriormente ubicó el domicilio de la víctima y concretó el robo de 5 millones de pesos en efectivo, además de una cámara fotográfica Nikon, un lente zoom, un fotómetro y un teléfono celular Motorola.

Tras quedar identificado en medio del escándalo del hotel alojamiento, los investigadores encabezados por el fiscal Leonardo Villalba avanzaron con rapidez y concretaron su detención. En la pesquisa también participaron los doctores Gabriela Barrientos, Javier Rodríguez e Inés Vega.

Finalmente, en una audiencia de juicio abreviado, Herrera aceptó una condena de dos meses de prisión efectiva por el delito de hurto simple en dos hechos, según informaron desde la UFI Delitos Contra la Propiedad.

Fuentes judiciales señalaron además que durante los procedimientos lograron recuperar parte de los elementos sustraídos. Entre ellos, 2.641.100 pesos en efectivo, el teléfono Motorola, una cámara Nikon, un lente zoom de la misma marca y un fotómetro Gossen Sixtino.

 

 

Op: Juan Llarena

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